La indignación por el ajuste en Grecia llegó a las fuerzas de seguridad helenas. Por eso, cientos de policías, bomberos y funcionarios de la vigilancia costera se manifestaron ayer en Atenas para protestar contra los previstos recortes de sus salarios.
En este sentido, la crisis económica que vive Grecia volcó a la derecha a buena parte de la sociedad. A dos meses de las elecciones parlamentarias, el partido neonazi Amanecer Dorado se convirtió en la tercera fuerza política, según una encuesta conocida ayer. El partido de extrema derecha pasó del 6,9 por ciento de votos cosechados en los comicios de junio al 10,5 por ciento en la actualidad, de acuerdo con un sondeo realizado por el instituto Pulse RC y publicado en la revista ateniense To Pontiki. Los tres partidos que forman la coalición de gobierno actual, con la conducción del conservador Antonis Samaras, mantendrían la mayoría, aunque con una clara pérdida de apoyo.
Los conservadores de Nueva Democracia, partido de Samaras, obtienen un 25 por ciento de adhesión frente al 29,7 por ciento de junio; los socialistas del Pasok, de Evangelos Venizelos, un 8 por ciento en lugar del 12,3 por ciento, y la Izquierda Democrática, un 4 por ciento por ciento, frente al 6,3 por ciento de las últimas elecciones. También descendió en el caudal de apoyo el segundo mayor partido, la coalición opositora de la izquierda, Syriza, que pasó del 26,9 por ciento al 24 por ciento. Los suicidios de jubilados, la pérdida del poder adquisitivo alcanzando niveles de 1978 y las rebajas de sueldos de los empleados públicos fueron generando un clima de desesperanza.
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