De los doce concejales electos el domingo solamente la mitad ingresará al recinto por primera vez, ya que los otros seis inician un segundo mandato o regresan después de algunos años.
Cuando se armen las comisiones tampoco tendrá problemas AM para seguir presidiendo las principales ni para asegurarse mayoría de miembros en todas ellas, habida cuenta de que se integran de manera proporcional a la cantidad de integrantes de los bloques.
El próximo Concejo en el período 2011-2013 tendrá cuatro colores solamente: AM con su mayoría absoluta de 13 concejales, la UCR con 5 (dos menos que ahora), el Frente para la Victoria con 3 (agregó uno) y el Frente es Posible de Carlos Arroyo también con 3 (sumó 2). De los bloques actuales ya no estará en el recinto el GEN, que en la elección del domingo perdió la chance de entrar en el reparto y no consiguió renovar los dos asientos que puso en juego.
Aunque en política -casi- siempre todo es posible, una mirada sobre la integración de las bancadas de oposición permite aventurar que difícilmente puedan "emblocarse" todos juntos contra el oficialismo. El kirchnerismo no tiene demasiados puntos en común ni con el radicalismo ni con el arroyismo, y tampoco entre estos dos últimos florecen las coincidencias.
Este puede ser otro punto a favor de la tranquilidad de AM para transitar los próximos dos años en el HCD.
De la docena de concejales que resultaron electos, sólo la mitad serán caras nuevas: por el oficialismo, Ariel Ciano y Javier Woollands; por el radicalismo, Mario Rodríguez; por el kirchnerismo, Fernando Maraude; y por el bloque de Arroyo, Guillermo Sáenz Saralegui y Hernán Alcolea.
Los seis restantes que jurarán en diciembre ya conocen lo que es el HCD. Por caso, Leandro Laserna (AM) irá por su segundo mandato consecutivo, lo mismo que Martín Aiello (AM), quien casi seguramente será el reemplazante de Claudia Rodríguez, electa como número 3 de la lista pero que seguiría al frente de la Dirección de Tránsito. Otros dos reelegidos el domingo fueron el radical Maximiliano Abad y la kirchnerista Verónica Beresiarte.
También Fernando Gauna (AM) fue concejal pero en otros tiempos, representando al justicialismo. Es el mismo caso de Patricia Vismara (FPV), quien vuelve al Deliberativo después de varios años.
El mayor desafío para las huestes del oficialismo en estos próximos años será romper el maleficio que persigue a todos los "súper bloques" legislativos: mantener la unidad interna cuando hay mayorías amplias. Nada hace pensar que dentro de AM haya vientos de crisis, pero le ha pasado años atrás a Mario Russak y también a Daniel Katz, que cuanto mayor número de concejales tuvieron, más debilidades asomaron.
La salida de Marcelo Artime, presidente del HCD durante períodos consecutivos, le planteará al oficialismo la necesidad de hallar un reemplazo para ese puesto clave, porque es el que marca los tiempos de los debates y lidera la comisión de jefes de bloques encargada de acordar el funcionamiento del cuerpo. Además, es el reemplazante natural del intendente cuando éste deba ausentarse temporariamente.
Las especulaciones para ese cargo apuntan a un puñado de figuras de AM: entre los "veteranos" del cuerpo, Héctor Rosso y el actual jefe del bloque Diego Monti, mientras que entre los nuevos asoma Ciano. El reelecto Laserna, en tanto, es uno de los preferidos de Pulti y podría ser tenido en cuenta para un rol destacado en el futuro Concejo.
Los bloques opositores
El radicalismo aspirará a mantener la vicepresidencia primera del HCD que hoy detenta Abad, y deberá elegir nuevo jefe de bloque pues en diciembre dejará su banca Fernando Rizzi. Se presume que Vilma Baragiola -con mandato hasta 2013- seguirá teniendo peso en las decisiones del bloque más allá de si ocupa o no la presidencia.
Otra alternativa es Mario Rodríguez, que llega al deliberativo tras una prolongada experiencia en el comité partidario local.
En el plano político, al radicalismo le aguarda una nueva etapa de autocrítica -lo adelantó Baragiola en nota que se publica en esta edición- y de repensar cómo ejercitar el rol de oposición que les asignó el voto de los marplatenses y batanenses.
El FPV tendrá un bloque propio de tres miembros identificados con el kirchnerismo que provienen desde distintas vertientes locales. La experimentada Vismara llega desde el vacantismo, Maraude desde el sector de Daniel Rodríguez, y Beresiarte -renovó la concejalía que había ganado en 2009- es apoyada por la diputada nacional Adela Segarra.
El domingo a la noche Carlos Cheppi, el candidato a intendente que compitió con Pulti no sólo por la jefatura del municipio sino también por el favor del voto cristinista en la ciudad, ya adelantó que en el HCD sus concejales serán oposición. Y es probable que así sea, porque -además que AM con mayoría propia no necesitará votos para sacar adelante sus proyectos- en las filas del kirchnerismo local más "duro" la figura de Pulti nunca traspasó el umbral de aliado circunstancial.
Finalmente, para el bloque del Frente Es Posible (que compitió el domingo bajo el sello del Frente Popular duhaldista), la jornada electoral representó ganancia pura a pesar de que Arroyo no consiguió crecer lo que esperaba como para convertirse en una alternativa ganadora.
Igual ganó el arroyismo porque el líder de esta fuerza local tendrá ahora la compañía de otros dos concejales con el ingreso de Saénz Saralegui ("Soy arroyista de la primera hora", declaró), un hombre de su confianza, y de Alcolea.
Arroyo se había quedado solo en la bancada desde que Mario Lucchesi se pasó a las filas del oficialismo poco después de asumir.
























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