Proyectos sciolistas en lista de espera

Las iniciativas pedidas por el Gobernador, Daniel Scioli, comienzan a apilarse en el Senado provincial. Acusaciones cruzadas, peleas internas y un Parlamento en estado de ascendente convulsión
Culmina el primer semestre del año y la Legislatura bonaerense no parece dar cuenta de los proyectos de ley requeridos por el Ejecutivo y anunciados por el Gobernador durante la Asamblea Legislativa que dio inicio a las sesiones ordinarias.

Desde las huestes sciolistas, y en compañía de los ex caudillos de La Juan Domingo, aluden a una intención de los legisladores hiper K, con Gabriel Mariotto a la cabeza, de eternizar el tratamiento de estas iniciativas. Desde el cristinismo refutan estos argumentos, y aseguran que es el Ejecutivo el que ordena las demoras, ya que, en su mayoría, se trata de propuestas que suponen nuevos gastos.

Existen doce proyectos de ley que Scioli envió al Parlamento y que aún no fueron resueltos. En su mayoría se encuentran en el Senado, en espera de tratamiento.

El proceso, que parece agravarse de acuerdo a la tirante relación que se observa en el oficialismo, comenzó en paralelo con el año parlamentario.

Scioli envió el proyecto de ley de creación de la Policía Judicial en el marco de un preacuerdo con la Comisión por la memoria (protagonista de las principales críticas contra la gestión de Ricardo Casal en Justicia y Seguridad), pero la iniciativa no tuvo el destino inmediato esperado.

Ingresó por el Senado y fue material de discusión y trabajo de los ocho foros de seguridad que se desarrollaron en toda la Provincia. En el primer encuentro, en la universidad de General San Martín, estuvo el Gobernador. En los siguientes, prefirió no ser parte. Hoy el proyecto aguarda nuevos plenarios de discusión y, de acuerdo a lo informado por la cámara Alta, podría llegar al recinto en dos meses.

“Mucho foro pero poco debate en comisiones, y en el recinto pocas leyes”, indican voces cercanas al Gobernador. Pero el asunto viene atado al proyecto de ley que separa de la tutoría de la Procuración General al sector de defensores oficiales. La propuesta había sido anunciada por Scioli, pero nunca enviada.

En el mediose huele la interna cristinista, que busca restar poder a la Procuradora, María del Carmen Falbo. Mariotto había indicado que esta iniciativa debería ser aprobada en paralelo con la Policía Judicial.

“Una cosa no tiene nada que ver con la otra. La Judicial es para mejorar la investigación de los delitos graves, lo otro es un enunciado que fue pedido por varios sectores”, afirma, en reserva, un sciolista.

La creación de la Policía Comunal, que en febrero fue enviada por el Ejecutivo al Senado, es otra de las propuestas demoradas, aunque esta vez con un transfondo más complejo. El diputado de Nuevo Encuentro (aliados K) Marcelo Saín presentó un proyecto similar, que, de acuerdo a los dichos de los mariottistas, “serán todos debatidos en plenario”. Por lo que la iniciativa del Gobernador quedará a consideración de la evaluación cristinista.

La regionalización esgrimida por Daniel Scioli y fogoneada por el ex titular de Arba, Santiago Montoya, es otra de las demoras del Senado. La iniciativa fue aprobada en Diputados en noviembre del año pasado, pero se encuentra “en estudio” en la cámara Alta. Aunque hubo gestos al respecto, la iniciativa no se movió de la comisión de Legislación General.

La reforma a la ley de Adopción, que agiliza algunos trámites vinculados al proceso, tiene sanción de Diputados y fue requerida por los sciolistas, pero continúa en espera en la comisión de Niñez del Senado. Desde esta Cámara indican que se aguarda la reforma del Código Civil, para readecuar las reformas en la Provincia.

Existen otras propuestas de gobierno, que ingresaron en el Senado y no fueron atendidas aún. El proyecto de ley de Hidrocarburos, que regula la exploración y explotación del petróleo, gas y carbón generado en territorio bonaerense, aguarda a ser tratado.

A la lista se pueden sumar las modificaciones salariales y jerárquicas del personal policial y la adecuación al personal en situación de retiro. Estas iniciativas habían sido acordadas por el ministerio de Justicia y Seguridad, y, si bien tuvieron sanción en la cámara Baja, no fueron tratadas todavía en la Alta. Al respecto, las voces son contradictorias, ya que mientras desde el Ejecutivo reclaman su tratamiento, el sector mariottista asegura que las trabas las pone el propio gobierno.

Acusan a los sciolistas de haberse comprometido con los mandos policiales, para luego retrasar el tratamiento en las comisiones respectivas.

En Diputados, en tanto, también se registran pausas. El proyecto de regularización de las ferias multipunto, conocidas como “Saladitas”, y la iniciativa que crea los comités mixtos de salud, higiene y seguridad en el empleo, enviados por el gobierno, fueron aprobados en el Senado pero continúan aguardando tratamiento en la cámara Baja.

El proyecto de creación de juicio por jurados también ingresó en la Cámara de Diputados. Desde la comisión de Seguridad indican que se promoverán rondas de consultas con los diferentes actores especialistas del tema, con lo cual se anticipa un extenso proceso de discusión.

Aunque reniegan de las demoras, los sciolistas atemperan la situación al indicar que no “no quedaron leyes pendientes fundamentales por enviar al Parlamento”. Pero esto no revierte el creciente clima tenso que muestra la Legislatura.

La pelea entre el Gobierno nacional y el titular de la CGT, Hugo Moyano, que encendió como nunca las críticas del oficialismo hacia el Gobernador (cuestionaron su cercanía con el camionero), dejó como saldo legislativo la primera ruptura en el bloque de Diputados del FpV. Los moyanistas, Jorge Mancini y Héctor Martínez, se separaron.

Si bien no se esperan otras mudanzas inmediatas, el clima bélico en el bloque es innegable, y las posibilidades de que las iniciativas del Ejecutivo queden ilesas de la interna, parecen poco probables.

En el Senado, las propuestas han tomado la forma de la gestión Mariotto, que las procesa en foros y asambleas o las coteja con propuestas de otros kircheneristas aliados. Sin mencionar los consabidos pedidos de informes que condimentan cada sesión. En Diputados, el bloque no tiene diálogo real, y transita momentos de tensión y espera. El año comenzó agitado en lo político y débil en lo legislativo.

Todo todo indica que la situación irá “crescendo”, como se dice en música cuando una obra aumenta la intensidad del sonido.

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