"Con sus proyectos, el kirchnerismo tiene acorralada a la oposición"

"Con sus proyectos, el kirchnerismo tiene acorralada a la oposición"
El encuestador analizó, además, las razones de la pérdida de imagen de la Presidenta. Su visión de Macri, Binner y Carrió.
El analista político Enrique Zuleta Puceiro, titular de la consultora OPSM, consideró que “el gobierno siempre tuvo la capacidad de acorralar a la oposición”, al sostener que “los obliga a que den su postura sobre un tema que tiene aceptación en la opinión pública”, en referencia al proyecto impulsado desde el oficialismo para que los jóvenes puedan optar por votar a partir de los 16 años.

En diálogo con EL LIBERAL, el reconocido analista ofreció su mirada acerca de uno de los temas más importantes instalados en la agenda política del país. “Muchos sectores de la oposición cuestionarán lo especulativo de plantear ahora el tema, pero por otra parte será difícil que encuentren razones sustanciales para oponerse”, indicó en tal sentido.

- ¿El proyecto es una estrategia del oficialismo?

- Ese proyecto estuvo desde el comienzo en el planteamiento estratégico de los Kirchner. Gustavo Beliz trajo en su gestión inicial el descenso de la edad junto a una serie de temas que ya son leyes. Es una propuesta provocativa que tiene mucho de especulación política, pero tiene mucho también de enorme apoyo de la población; es una propuesta que al igual que la reforma del Código Civil o el matrimonio entre iguales, son reformas que cuentan con un gran consenso social.

- ¿Lo ve como una especulación?

- Muchos sectores de la oposición cuestionarán lo especulativo de plantear ahora el tema, pero por otra parte será difícil que encuentren razones sustanciales para oponerse. Es un tipo de proyectos, como todos los que promovió el kirchnerismo, que acorrala a la oposición, lo obliga a situarse contracorriente de la opinión pública.

En el radicalismo es un tema que casi no tiene discusión, lo que se le impugna como en el Código Civil, es que se lo haga ahora, que lo haga Cristina; pero no hay una discusión de fondo. El único argumento que tiene la oposición es discutirlo “no ahora”, posterguémoslo, estudiémoslo, no hay una sola argumentación en ningún tema de fondo, es muy difícil para la oposición decir que no solamente porque lo está proponiendo otra fuerza política; en ese sentido, el gobierno siempre tuvo la capacidad de acorralar a la oposición.

- La instalación del tema ¿puede ayudar a levantar la imagen de la Presidenta?

- Ciertamente. Todas esas reformas vienen desde agosto de 2009, después de esa derrota en Buenos Aires que llegó a ser casi una derrota nacional; el kirchnerismo comenzó a recurrir a temas de reformas importantes, de alto riesgo social, donde había que romper con el orden establecido y con lugares comunes de la doctrina, le ha dado un gran éxito. La innovación institucional ha sido un tema que el gobierno ha sabido capitalizar y en la que la oposición siempre queda acorralada por las divisiones internas.

El gobierno siempre saca ventaja porque cuenta no sólo con el voto propio, sino también el de una enorme mayoría independiente que piensa estos problemas con independencia sin importarle a quién beneficia.

- ¿Cómo analiza la situación del país en el marco de la crisis financiera que afecta al mundo?

- Muchos analistas insisten en quitarle importancia al contexto internacional. Yo creo que la única explicación por la cual una política económica exitosa en estos diez años está produciendo resultados opuestos a los iniciales, es porque han cambiado los rasgos del contexto. Si bien nos siguen siendo favorables en materia comercial y los mercados están abiertos, tenemos dificultades cada vez mayores para sobrellevar algunos rasgos de la crisis, sobre todo la financiera.

- ¿La reforma constitucional es el próximo paso que dará el Gobierno nacional?

- Está muy poco claro que el gobierno quiera plebiscitar la reforma constitucional en el 2013, es muy probable que a lo que apunte sea a quitarle contenido ideológico a esas elecciones y sí busque una gran victoria como la que se ve hoy en las encuestas; porque si hoy elecciones presidenciales, Cristina tendría el 42 por ciento sin proyectar, pero estaría triplicando a cualquier opositor.

Lo más probable es que el oficialismo elija hacer elecciones nacionales para ganar los dos tercios en Diputados y quedar bien posicionados para plantear el debate de la necesidad de una reforma y que la cuestión constitucional sea una cuestión muy tensa, muy fuerte en la agenda política nacional pero que no se esté plebiscitando en las elecciones.

El gobierno está concentrado en la administración de la crisis, no ha convertido el tema electoral en un tema central, sin embargo considero que la realidad de las elecciones de 2013 es tan importante, que es muy difícil que el gobierno se pueda sustraer al magnetismo del debate electoral.

Hoy por hoy la reforma constitucional es una ficción indispensable, sea o no una operación cierta, es indispensable; lo fue indispensable para Carlos Menem y lo es hoy para Cristina. La sola sospecha que la Presidenta no está gobernando para seguir gobernando, sino que está gobernando para administra una situación transitoria, que no tiene una salida político institucional, produciría al interior de la constelación del poder un proceso de fragmentación y centrifugación.

Me parece que la reforma es para el gobierno y la oposición una ficción indispensable, porque si no hubiera reelección ¿de qué hablaría la oposición? No tienen un solo tema de agenda instalado, lo único que tienen es oponerse a la reelección.

Diría que los dos grandes bloques necesitan la discusión sobre la reforma, les es indispensable. Sino ¿qué podría unir a los radicales con el FAP o con los sectores del peronismo disidente? Solamente una postura anti re-reelección.

Por un lado es una ficción necesaria, pero por el otro lado hay una sociedad que aspira a dejar atrás la emergencia política; y lo más importante es que no existe ningún sector político en condiciones de capitalizar los graves problemas de gestión de la crisis que vive el gobierno.

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