Proyectos barriales frenados luego del temporal

Clases de gimnasia y taekwondo, cursos de la Escuela Piloto, ensayos de los Sikuris y un taller de música. Todo está frenado porque el salón fomentista se dañó con el temporal de noviembre.
No son sólo 20 chapas. Detrás de ese reclamo puntual, aparece una agenda de trabajo comunitario, de vida social y de servicios totalmente frenada. Esa es la realidad de la Sociedad de Fomento Villa Mailín, que sufrió daños en el techo del salón y aún no puede hacer pie. Necesitarían unos 5 mil pesos que ahora son más porque ahora también se estropearon paredes, machimbre y cortinados. La cifra no es importante aunque para la institución es directamente inalcanzable. "Hemos tocado timbre en diferentes lados pero seguimos esperando respuestas", asume con preocupación Mario Colotta, presidente de la entidad barrial, a la espera de que el Municipio, que argumentó problemas presupuestarios, pueda acercarles una solución.

La situación no es nueva pero se agrava frente a cada lluvia desde el temporal del 29 de noviembre. "Se frenan las actividades y todo el movimiento. Se está estropeando todo, ya la tirantería no sirve, el machimbre se estropeó y si seguimos dejando pasar no va a servir nada. Queremos colaborar con la gente del barrio y que la sociedad de fomento no siga de puertas cerradas", sostiene el dirigente barrial, consciente de que solo es posible llegar a la gente con propuestas y actividades.

Colotta se hizo cargo de la entidad fomentista en enero. "La institución venía de capa caída y la gente del barrio terminó acobardada: si uno no ofrece nada el vecino se reniega y lo entiendo porque en su momento pagué la cuota de socio y nunca vi nada", analiza.

Por eso, están dispuestos a generar nuevos proyectos para que la entidad se convierta en un espacio de y para la comunidad. En este momento no tienen ningún socio pero tampoco quieren asociar porque "no nos gusta molestar, preferimos que la gente se acerque sola y primero ofrecer a la comunidad y a mis vecinos un servicio factible como son los cursos casi gratis que ofrece un título profesional. Eso no se da en todos lados", señala Colotta.

Justamente por esa razón es la urgencia de tener el salón en condiciones dignas para poder dictar talleres y clases de gimnasia o taekwondo. "Es una picardía que el salón se siga deteriorando y no haya una solución por falta de fondos", se lamentó.

Intentaron resolver el problema por diferentes medios pero no lo consiguieron, hasta que "fuimos a hablar al Municipio, pero el problema por el tema presupuesto y entendemos que primero estén las casas de familia y después una sociedad fomento... Nos dijeron que están viendo de qué manera ayudar dentro de los recursos que tienen y quedamos en que en la semana nos íbamos a encontrar pero los tiempos apuran y la lluvia de hoy (por ayer) vuelve a complicarnos", razona Mario Colotta. De hecho, después de almorzar se dispondrá a limpiar y secar el salón bañado por la lluvia para acondicionar el salón que por la tarde recibirá al taller de gimnasia para mujeres.

Aún les cuesta reponerse del robo sufrido en diciembre, que los dejó con la mitad de las cosas, con pocas sillas y sin freezer.

"Nos da rabia no poder hacer más por esta sociedad de fomento", plantea el hombre que vive en el lugar desde hace 41 años, a una cuadra de la institución, y añora las épocas en que "me gustaba ir a jugar a las bochas con mi papá o ver jugar al truco o al mus".

El fin de semana organizaron una venta de empanadas, para recaudar algo de dinero, pero no tuvo la repercusión esperada. El arreglo del techo "no llega a los 5 mil pesos pero para nosotros es mucha plata y ahora se necesitará más plata porque se estropearon más cosas", argumenta Colotta.

Los objetivos

El barrio es amplio, tiene unos 5 mil habitantes, que viven entre Del Valle, Pueyrredón, Circunvalación y La Rioja. "Queremos facilitarle al vecino una posibilidad de que acerque, de que pueda hacer algo", expone el dirigente barrial.

La problemáticas, según el referente fomentista, no son muchas. La principal demanda es "la falta de viviendas y algo de asfalto que están haciendo pero hay partes que quedan y lo que también preocupa son los baldíos porque nadie se acerca a decir que es el dueño como para limpiarlo o nosotros ayudarle. La gente misma no toma conciencia".

Al mismo tiempo, pretenden generar propuestas infantiles. "No hay ninguna actividad para los chicos y están mucho tiempo en la calle y uno a veces como papá tiene el miedo de lo que hacen o donde están y no los podemos tener encerrados entre 4 paredes", argumenta el dirigente barrial.

Sí han iniciado contactos con el Servicio Territorial más próximo, ubicado en el barrio Provincias Unidas. "Vino a verme el profesor para juntar los barrios y nos hemos puesto de acuerdo para ver cómo hacer para acercarles propuestas porque no hay lugar físico para las actividades", observa Colotta.

Es decir, no tienen espacio por las malas condiciones pero no porque no haya un salón comunitario. "Hoy por hoy no lo podemos usar y es grande, deben entrar 200 personas. Incluso lo estábamos utilizando para hacer eventos pero se llueve y no queremos dar fechas por ese motivo", explica ante EL POPULAR Walter Gutiérrez, también integrante de la nueva gestión fomentista.

Asimismo, suspendieron otras actividades. "Los Sikuris ensayan dos veces por semana y tenían pensado hacer un taller musical, pero eso está frenado como los cursos de oficios con salida laboral como computación, electrónica y carpintería Ya tenemos los profesores y no podemos empezar porque no tenemos el salón en condiciones", es la queja de Walter Gutiérrez.

Quienes deseen sumarse o colaborar pueden contactarse con el presidente de la Sociedad de Fomento, llamando al 452781 o al 15-620184. "Cualquier manito que nos quieran dar será bienvenida", pide finalmente Mario Colotta, tratando de mejorar la suerte de esa entidad a la que dedica horas y esfuerzo.

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