Legisladores fundamentan iniciativa a favor de la Puna
Tal como informó este diario en ediciones anteriores, la iniciativa será presentada por el senador nacional Gerardo Morales y los diputados nacionales Mario Fiad y Miguel Giubergia y se encuadra en lineamientos del Plan Estratégico Territorial del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de la Nación. El proyecto busca que por efecto de una ley se cree un Régimen Especial de Promoción para el desarrollo humano, económico y social del territorio de la Puna argentina -señalada como una de las regiones más postergadas del país-, de manera que de sancionarse se aplicará en localidades urbanas y poblaciones rurales de Jujuy, Salta y Catamarca, ubicadas a más de 3.000 metros de altura sobre el nivel del mar.
AGRO Y MINERÍA
El Plan Estratégico Territorial del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios caracteriza a la Puna como un territorio de densidad de población media a baja, agrupada en localidades dispersas, de baja conectividad y condiciones sociales altamente desfavorables, con una base económica de producción primaria de escaso valor agregado, una escasa red vial de rutas asfaltadas, y la existencia de red troncal de energía, pero sin cobertura. Estos elementos atentan contra el desarrollo integrado del territorio verificándose situaciones de aislamiento logístico, económico y social, consideran los legisladores jujeños que integran las filas del radicalismo.
En su diagnóstico, los autores del proyecto señalan que “la economía de la Puna argentina es de subsistencia y cubre escasamente las necesidades locales: se observa magros cultivos de papas y habas, que es lo poco que permiten la altura y el clima. En ciertos valles húmedos se practica alguna actividad ganadera marginal de llamas, cabras y otros lanares”.
Los recursos minerales “constituyen un importante rubro de la economía puneña, aunque no todos son explotados con la intensidad y potencialidad posible”, advierten e incluso apuntan en este sentido que “el caso más notorio es el del bórax, mineral de importancia en la fabricación de vidrio resistente al fuego y otras numerosas aplicaciones, que se explota en cantidades discretas que permiten una cuota para la exportación”.
A la vez, los legisladores ponen el acento en “el potencial de la explotación del litio en la Puna, metal de demanda creciente y muy importante para el futuro uso de las nuevas tecnologías, así como la posibilidad de transformar dicho potencial en elementos del desarrollo de la región más allá de su extracción y exportación en bruto”, dicen Morales, Fiad y Giubergia.
Haciendo eje en el posicionamiento geopolítico estratégico del denominado “triángulo del litio” que integra la zona andina de Argentina, Bolivia, y Chile, y de la consideración de que las provincias de Jujuy, Salta y Catamarca representan dentro de dicha zona la tercera reserva mundial de litio, el proyecto de la UCR contempla incentivos específicos para la industrialización derivada de su explotación.
FACTORES CRÍTICOS
El diagnóstico también señala el factor más crítico, que es lo referente a las condiciones ambientales y socioeconómicas verificadas en la Puna Argentina, la falta de agua tanto para consumo humano, animal y sistemas productivos en general.
También se advierte en la región la eliminación de las escasas especies arbóreas en razón de la mayor demanda energética producida en los últimos años, en especial de los centros urbanos y/o actividades productivas y la interpretación que hacen es que los bajos recursos económicos y las grandes distancias no permiten a los puneños acceder a otros combustibles, “llevando a un consumo predatorio de los recursos naturales, situación que puede verse sustancialmente mejorada con el incremento de la inversión en infraestructura” por parte de los Estados provinciales y el Estado Nacional.
“Desde esta perspectiva, los incentivos propuestos en el proyecto -explicó Morales- contemplan la inversión en infraestructura hídrica y sanitaria, así como criterios para la facilitación del acceso a la vivienda para los habitantes del territorio y los nuevos pobladores que fijen domicilio en él, acordes con las condiciones de habitabilidad necesarias para el desarrollo humano”.
El listado de factores críticos incluye asimismo la cuestión logística que afecta a las empresas localizadas en la Puna Argentina, en refrencia a lo cual los legisladores jujeños dicen que “si bien es sabido que los costos de transporte de las firmas del Noroeste Argentino pueden llegar a duplicar aquel de las del resto del país, las consecuencias que esto trae para el desarrollo empresarial son menos visibles: el mayor costo logístico lleva a que el radio de mercado de las MIPyMEs del NOA se ubique en torno a los ciento veinte kilómetros cuando el promedio de las del resto del país es de al menos trescientos kilómetros, demostrando la situación de virtual aislamiento de la región”, en función de todo lo cual señalan que como consecuencia de esta realidad la facturación promedio de una MIPyME del NOA es de hasta un 50% menor al promedio nacional.



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