La institución inició una campaña a través de los medios para generar conciencia sobre los valores fundamentales que deben ser tenidos en cuenta en el seno del hogar para el cuidado de sus hijos.
A través de un artículo con el que se pretende concientizar a la familia, Arambuena asegura que ‘el amor debe comenzar antes del nacimiento y perdurar durante toda la vida’, y que la contención tiene que ver con los límites que se deben poner para que haya un crecimiento con sustento.
“Principalmente consideramos tres pilares fundamentales para garantizar un sano y estable desarrollo, que son el amor, la contención y el modelo a imitar, es decir su contexto y los buenos referentes. Estos ejes deben estar fuertemente acentuados desde la concepción hasta finalizada la adolescencia como prioritarios”, acentúa.
El amor
“Debe comenzar antes del nacimiento y perdurar durante toda la vida. El niño en gestación siente cuando es deseado y esperado por sus padres y el contexto, es decir, los otros y no así cuando ha sido intento fallido de aborto, rechazado y no esperado. El aparato psíquico es el más sensible y lo percibe todo y muchas veces esta primera experiencia es determinante para toda su vida y dependerá mucho del medio como lo favorece o lo condiciona negativamente”, sostiene Arambuena.
Luego considera que “es importante respetar cada etapa del desarrollo ya que cada una cumple una función clave en la vida futura del niño y en especial a lo que hace a su formación moral y relacional consigo mismo y con los otros. Por nuestra evolución somos diferentes a los animales y el hombre no debe alterar ni manipular el orden biológico natural del desarrollo humano, es mas debe mejorar esos condicionantes para garantizar la salud física, psíquica y social del individuo”.
“No hay que confundir amor con sobreprotección, los extremos son malos. Un niño que se siente querido y amado mejora su autoestima aprende a respetarse”.
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