Proyecto Padres: "Amor, contención y modelos para un crecimiento sano"

Proyecto Padres: "Amor, contención y modelos para un crecimiento sano"
La institución inició una campaña a través de los medios para generar conciencia sobre los valores fundamentales que deben ser tenidos en cuenta en el seno del hogar para el cuidado de sus hijos.
El Proyecto Padres, a través de su titular, el licenciado Marcelo Arambuena, consideró que para garantizar un sano y estable desarrollo de los adolescentes y jóvenes, es necesario que se formen en un ambiente donde el amor, la contención y el modelo a imitar, sean los que marquen la vida de la familia.

A través de un artículo con el que se pretende concientizar a la familia, Arambuena asegura que ‘el amor debe comenzar antes del nacimiento y perdurar durante toda la vida’, y que la contención tiene que ver con los límites que se deben poner para que haya un crecimiento con sustento.

“Principalmente consideramos tres pilares fundamentales para garantizar un sano y estable desarrollo, que son el amor, la contención y el modelo a imitar, es decir su contexto y los buenos referentes. Estos ejes deben estar fuertemente acentuados desde la concepción hasta finalizada la adolescencia como prioritarios”, acentúa.

El amor

“Debe comenzar antes del nacimiento y perdurar durante toda la vida. El niño en gestación siente cuando es deseado y esperado por sus padres y el contexto, es decir, los otros y no así cuando ha sido intento fallido de aborto, rechazado y no esperado. El aparato psíquico es el más sensible y lo percibe todo y muchas veces esta primera experiencia es determinante para toda su vida y dependerá mucho del medio como lo favorece o lo condiciona negativamente”, sostiene Arambuena.

Luego considera que “es importante respetar cada etapa del desarrollo ya que cada una cumple una función clave en la vida futura del niño y en especial a lo que hace a su formación moral y relacional consigo mismo y con los otros. Por nuestra evolución somos diferentes a los animales y el hombre no debe alterar ni manipular el orden biológico natural del desarrollo humano, es mas debe mejorar esos condicionantes para garantizar la salud física, psíquica y social del individuo”.

“No hay que confundir amor con sobreprotección, los extremos son malos. Un niño que se siente querido y amado mejora su autoestima aprende a respetarse”.

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