El diputado nacional, Gerardo Milman, dialogó en exclusiva con Nuevo Diario y se refirió al proyecto de ley que presentó y se popularizó como “muerte digna”, que ya tuvo dictamen en tres comisiones de la Cámara de Diputados de la Nación y podría tratarse en el Congreso antes de fin de año
-Milman: A mí me gusta decir que este no es un proyecto de muerte digna, sino que es de vida digna porque no tengo dudas de que la muerte es parte de nuestro ciclo vital y la decisión de cada uno de nosotros sobre la manera en que queremos pasar los últimos días de vida tiene que ver con los derechos como seres humanos.
ND: ¿Qué fue lo que lo impulsó a realizar este proyecto de ley?
Milman: La creencia de que hoy la sociedad argentina se permite debatir temas que hasta hace poco eran tabúes, a pesar de que puedan existir posiciones encontradas. Por lo menos, hoy podemos discutirlas abiertamente, sin creer que el otro es un enemigo. Creo que esto demuestra un gran avance de nuestra sociedad. Además de casos puntuales que conocemos y que también nos motivaron a realizar este proyecto de ley.
ND: ¿De qué se trata este proyecto que está impulsando para que se convierta en ley?
Milman: Es una reforma a la actual ley nacional del paciente que ataca los dos problemas de este tipo de situaciones. Por un lado le otorga los derechos a los pacientes en situación terminal e irreversible, que podrán pedir anticipadamente a través de sus familiares directos o responsables legales en el caso de inconciencia (o de los tutores en el caso de los menores de edad), que no se continúa con la administración medicamentosa o aparatológica, si es que fuera desproporcionada con las expectativas de vida de la enfermedad terminal. Y, por el otro lado, eximición de toda responsabilidad civil y penal a todo el personal de salud que, hasta aquí, tenía una laguna en el derecho. A pesar de tener diagnósticos de situaciones terminales y de compartir que no tiene sentido seguir administrando medicamentos y tecnología a algunos pacientes, no lo hacían por temor a sufrir un proceso judicial.
ND: ¿Qué rol ocuparía la familia con la implementación de esta ley?
Milman: En el caso de pacientes que están inconcientes, la familia es la que podrá realizar el pedido. Pero la prioridad la tiene el paciente porque trabaja sobre la autonomía de voluntad del ser humano, pero en el caso de que este no pueda hacer uso de este derecho la responsabilidad cae en su familia o en su representante legal.
ND: ¿Cuándo espera que se puede tratar este tema en el recinto? ¿Piensa que se convertirá en ley?
Milman: La verdad es que no quiero quemarme con leche porque este ha sido un año legislativo muy complejo, producto de las campañas electorales. Se habla de que el 23 de noviembre podría tratarse esta iniciativa. Estimo que se aprobará porque pasó por tres comisiones con dictamen favorable.

Comentá la nota