El dirigente bonaerense de los expendedores de combustibles, que se encuentra en Resistencia en apoyo de la posición de la Cámara de Expendedores de Combustibles del Chaco sobre el proyecto de Ley que pretende prohibir la venta de combustible a motociclistas sin casco, calificó de “burrada” la iniciativa del diputado del NEA, Hugo Domínguez.
El presidente de la Federación de Entidades de Combustibles de Buenos Aires, Luis Alberto Malchiodi, brindó detalles de la experiencia bonaerense a la hora de concientizar a los motociclistas sobre el uso del casco, debido “a un problema médico que se originaba por la cantidad de accidentes, con gente que resultaba seriamente lesionadas y que saturaba las terapias de los hospitales públicos por largo tiempo”.
En esa oportunidad, “los expendedores de combustible nos limitábamos a hacer una tarea informativa, nuestra misión no es vestirnos de policía ni de inspector municipal porque no tenemos atribuciones”, sostuvo Malchiodi al referirse al proyecto de Ley del diputado del NEA, Hugo Domínguez, que pretende sancionar a las estaciones de servicio que vendan combustible a motociclistas sin casco.
En declaraciones a Radio Facundo Quiroga, el dirigente bonaerense explicó que “el uso de la fuerza pública y todo lo que se refiere al aparato sancionatorio es propio del Estado”, entendiendo que “pretender transferir esa obligación a particulares es verdaderamente una burrada” y confesando estar “desconcertado de que un legislador piensa tan mal”, dijo sobre el proyecto de Domínguez.
Sobre la falta de controles municipales y su incapacidad para hacer cumplir las normas, entienden los estacioneros que sería el trasfondo de la iniciativa impulsada por un legislador estrechamente vinculado con la intendente de Resistencia, quien no ha podido ordenar un tránsito que se presenta cada vez más caótico. “Una moto llega a una estación de servicio, sin casco, porque la autoridad pública se lo permite”, dijo Malchiodi.
Finalmente, el dirigente bonaerense destacó el rol que cumplieron los estacioneros en la provincia de Buenos Aires, tendiente a “educar y sugerir, todo eso lo podemos hacer, pero no transformarnos en policías o inspectores municipales porque no tenemos ni atribuciones ni esa responsabilidad en la vida”.

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