En el marco del proyecto “Hacia un aprovechamiento integral de las capturas: curtido de pieles de pescado y confección de calzado, accesorios e indumentaria”, profesionales de la Subsecretaría de Pesca de la Provincia, dependiente del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Bosques y Pesca, y de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, tuvieron una destacada participación en el ciclo de charlas y talleres que tuvieron lugar en el Mercado de Industrias Culturales Argentinas (MICA), que se desarrolló días atrás en Bariloche.
Además de la presentación, se contó con un amplio espacio en el Sector Diseño, para exponer los distintos cueros de pescado obtenidos, algunos artículos elaborados y un grupo de fotografías que muestran el recorrido propuesto por el plan de aprovechamiento: desde el residuo de pescado al cuero y la potencialidad del mismo para ser incorporado como una nueva materia prima para la producción local.
Origen del proyecto
El proyecto fue presentado por la entonces Secretaría de Pesca, en la convocatoria del Consejo Federal Pesquero del año 2011 y, tras ser aprobado, recibió el financiamiento correspondiente.
El objetivo inicial del plan de trabajo es formar y capacitar al personal de la pesca en el curtido de pieles de pescado. La aspiración final es desarrollar una cadena de comercialización que conjugue eficazmente las tareas de promoción y comercialización de los productos elaborados, dando lugar al impulso de una curtiembre a escala artesanal, en condiciones de salubridad, que permita el crecimiento de un oficio que, desde las pieles de pescado, podrá ampliarse hacia otras especies de pequeño tamaño.
Etapas del proyecto
El proyecto comenzó a ejecutarse en junio de 2011, mediante las tareas de investigación de los métodos de curtidos y capacitación.
Luego de culminadas esas tareas comenzó la primera etapa práctica, que tuvo como objetivo curtir las pieles de algunas de las especies de peces que son comercializadas en el mercado, en forma de filete, haciendo de ellas un material susceptible de ser integrado, como insumo primario o secundario, en la confección de indumentaria y accesorios.
A partir del curtido se inició la segunda etapa, la introducción del cuero de pescado en el sector de transformación local, proceso que fue guiado por profesionales de la Unidad Operativa Patagonia del INTI, cuyas producciones son expuestas durante las jornadas de capacitación y exhibición que se llevan adelante en Rawson.
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