Estimaciones oficiales indican que el consumo por persona de carne aviar aumentará un 50 por ciento para 2015 • Ese avance estará acompañado de un fuerte crecimiento de las exportaciones • Más allá de ese panorama favorable, aparecen ciertos inconvenientes tecnológicos y estructurales en las principales plantas del país, ya que éstas deben acrecentar la velocidad de producción para satisfacer la demanda en constante aumento
El principal problema que presenta la industria de carne aviar pasa, para el investigador, por el ritmo de producción. “Las elevadas velocidades de producción horaria son las que han generado algunos problemas. Las quejas son con relación a la terneza de la carne, tanto la que se exporta como la que se envía a las principales plazas del mercado interno. El principal corte del ave es la pechuga, el filet de pechuga y la carne totalmente deshuesada y limpia. Cuando las velocidades de producción son muy grandes, no hay tiempo ni espacio suficiente para dejar esa carne un cierto número de horas madurando. En términos de producción se denomina maduración de la carne antes del deshuesado, y eso trae como consecuencia muchas veces que la carne no se tiernice lo suficiente. De esta manera nos encontramos con un producto que no garantiza totalmente su calidad”.
Asimismo, mencionó que cuando aumenta el consumo “aumentan las posibilidades de exportación, se empieza a producir más y aparecen problemas que antes no estaban presentes. Hay que diagnosticar muy bien el problema, para después poder elegir la tecnología más conveniente”.
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