Para la jueza de la Corte, la sociedad tiene que contribuir más para evitar la trata de personas.
La reconocida magistrada dejó en claro que las esclavitud sexual y todo el circuito que se construye alrededor no termina en la prohibición a los medios de comunicación publicar avisos que promueven la prostitución a través del rubro 59. Tampoco coincidió con aquellas organizaciones no gubernamentales que sostienen que la medida que anunció la Presidenta de la Nación alienta a que el tráfico de personas se desarrolle en la clandestinidad porque ya no tiene evidencia pública.
" ¿De qué clandestinidad me hablan?, todo el mundo saben donde están todos y los proxenetas se ocupan muy bien , sin necesidad del rubro 59, de tener los clientes, no se necesita del rubro 59. Incluso, el rubro 59 podría haber servido para perseguir a los proxenetas pero el problema es que hay una mirada distraída de parte de la sociedad, tenemos que trabajar para que la sociedad no se haga la distraída", respondió. En esta misma línea fue categórica al señalar que los prostíbulos están prohibidos en Argentina. "No hay ninguna justificación validad, en nuestro país están prohibidos los prostíbulos, entonces cuando alguien los permite está en contra de la ley , si está en contra de la ley , es un delito", concluyó
La violencia
En otro capítulo de la conferencia de prensa, expresó su preocupación por la violencia en el país. Aseguró que "ni los jueces, ni las leyes, ni las prisiones pueden parar la violencia" y agregó, "quizás pueden parar a algún violento o a algunos violentos, pero no la violencia", indicó.
"Socialmente hay que concientizar a la sociedad, se pueden mejorar las leyes para castigar a los violentos, se puede juzgar, se puede hacer modificaciones a las leyes o a lo mejor con las mismas leyes pero hay que educar a la sociedad en temas como la trata de personas", dijo y acotó que hay muy pocas condenas judiciales en el país en relación con la cantidad de casos de tratas de personas.
Por último, recordó que Argentina es un país que carga con una la historia de violencia por los distintos golpes militares. "Fueron épocas en las que hubo violencia contra la sociedad . Ahora estamos tratando de revertir pero todavía son muy pocos años , porque las revoluciones no comenzaron en el siglo XX. Esta sociedad tiene un historial de violencia y revertir esto puedo llevar mucho tiempo", concluyó.
Argibay fue una de las primeras abogadas que entraron a la Corte Suprema cuando el ex presidente Néstor Kirchner tomó la decisión política de llevar a cabo una renovación en dicho tribunal. Fue la primera mujer en ser nominada por un gobierno democrático para integrar el más alto tribunal de justicia.
Había sufrido el arresto durante la dictadura militar de 1976.

Comentá la nota