Los bomberos lucharon contra las llamas durante una hora, y finalmente pudieron sofocar el foco. ¿La causa? Un pequeño de tres años y medio que jugaba inocentemente con un encendedor junto a dos amigos, mientras su madre estaba en otro sector de la casa.
Según informaron desde el Cuerpo de Bomberos, el foco se originó cerca de las 12.28 en General Acha al 100, entre Quemú Quemú y Realicó. Allí, María Cristina Viera (la inquilina de 24 años) se encontraba en la cocina junto a su beba de cinco meses y dos amigas. Mientras tanto, en una de las habitaciones, su hijo mayor jugaba con dos amiguitos de su misma edad, ambos hijos de las invitadas. Sin embargo, su peligroso juego trajo consigo consecuencias catastróficas, luego de que con un encendedor en sus manos, el chico se acercara a la cama y a los inflamables acolchados.
Cuando su madre se dio cuenta de lo que ocurría, las llamas ya irradiaban temperaturas abrasadoras, y no quedó más remedio que solicitar la inmediata intervención de los bomberos.
Destruida.
Desde la central situada en José Ingenieros y Bolivia, una autobomba salió a toda velocidad rombo a Villa Parque, y sus ocupantes no tardaron en encontrar su destino: una columna de humo les marcaba el lugar preciso. Llegaron, bajaron y se lanzaron de lleno al interior de la vivienda armados con mangueras y matafuegos.
Según las primeras indicaciones que les aportaron los vecinos y curiosos, no había nadie atrapado en el interior, lo que les dio vía libre para trabajar con mayor tranquilidad y, al mismo tiempo, violencia.
Siempre acorde a la versión oficial, el fuego se propagaba por la habitación donde se generó el foco (que afectó la cama, el guardarropas y una gran cantidad de prendas de vestir) y la cocina, por lo que la tarea de los bomberos se prolongó durante casi una hora. "Se desparramó por toda la habitación, afectando hasta el cielorraso de machimbre, y después quemó todo el mobiliario de la cocina: sillas, mesas, la heladera... cuando llegamos estaba todo tomado, pero lo pudimos apagar sin inconvenientes", reportó un vocero del Cuerpo de Bomberos.
Sin víctimas.
La familia se salvó íntegramente, y los invitados también. Aparentemente, los niños no habrían inhalado demasiado humo, por lo que su internación no fue necesaria, aunque sí hubo una revisión médica en el lugar, informaron las fuentes. Judicialmente, el hecho quedó caratulado como "incendio accidental".
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