Provisión desigual de combustible en la capital pero sigue la demanda

Se cree que la demanda compulsiva genera que se terminen las provisiones. Todos están atentos al camión.
La escasez de combustible no parece haber dejado de ser una constante para la población jujeña. Aunque no hubo fin de semana largo, ahora las filas se repiten a diario ante el alerta de los conductores que esperan para llenar tanques cuando llegan los camiones.

La propuesta de producir en Jujuy aún no convence a algunos empresarios pero hay usuarios optimistas.

Aunque fue un fin de semana más tranquilo para los capitalinos que deben conducir, ya que pudieron proveerse de combustible, no faltaron las filas. Sin embargo entre los responsables o empresarios la calma no es suficiente, aún perciben el faltante y algunos no están convencidos de la propuesta del Gobierno provincial de generar su propio combustible.

En un contexto nacional en la que el problema de la falta de combustible generó controversias, y donde el Gobierno nacional anunció que garantizará el combustible, en virtud de que en 2011 hubo que importarlo. Entre las medidas, se apuntaba a que el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti) y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), analicen la calidad de los combustibles en estaciones de servicio, de modo de relevar también los volúmenes de abastecimiento.

En Jujuy, el Carnaval desató las críticas ya que la gente se lanzó a las estaciones de servicio y esperó por horas llenar los tanques que le garantizaran recorrer la Quebrada de Humahuaca. Las limitaciones que se habrían desatado en virtud de la masiva demanda impactó en la opinión pública, lo cual sumado a la información nacional en la que se reflejaba un país igualmente desbordado por la demanda del fin de semana largo generó otros anuncios.

Durante la semana post Carnaval, en Jujuy el Ministerio de Producción reforzó la intención del Gobierno provincial que se mostró con inversores extranjeros interesados en invertir para producir hidrocarburos. El ministro Gabriel Romarovsky anunció la intención asegurando que la clave sería la recientemente creada empresa estatal Jemse para el que el gobernador ya nombró directivos, y que sumado a las reservas de Caimancito y otros puntos, podrían constituir una solución.

Pero volviendo a la calle, y recorriendo los centros de expendio de combustible de las diferentes marcas, se pudo ver un panorama disímil. Mientras en algunos se generaba una fila no demasiado larga, en otras la venta era fluida, y hasta hubo una en la que pese a contar con combustible, el precio un tanto más elevado que el de sus competidores parecía haber dejado desierta la playa de su estación.

Aunque la mayoría de los responsables se mostraban reacios a opinar, hubo diferentes perspectivas de quienes lo hacían, previa garantía de no ser grabados ni registrada su identidad, denotando algún temor que no se quiso develar abiertamente.

Uno de los encargados de una estación de servicio local, explicó que la provisión por el momento está mejorando aunque hasta el momento están recibiendo la misma cantidad que el año pasado, de aproximadamente 100 mil litros.

Sin embargo fundamentó la actual situación, en la que aún se generan largas filas, en la demanda espontánea excesiva que se habría creado como una suerte de psicosis ante la falta de combustible durante fines de semana largos.

Comentó de hecho que la gente se ha acostumbrado a preguntar a diario cuándo llega el camión, que llega irregularmente y sin fecha fija, para llenar los tanques y además lleva bidones.

Lo cierto es que esta situación generó temor en los usuarios y entre los expendedores la venta se redujo al pago en efectivo solamente, con lo cual ya no pagan por tarjeta, ya que se argumenta que el combustible se paga por adelantado a los proveedores. Otro cambio es que en muchas ya no llega el combustible normal, que incluso muchos no traen, y se consumen según la marca las especiales y premium, al igual que el gas oil.

Otro encargado dijo que ahora la gente no se fija en la calidad sino en encontrar combustible.

Por su parte otro de ellos aseguraba que la demanda es cada vez más exigente, y que la provisión llega en un 20 % menor, y que comienza a ser más irregular a medida que avanza el mes. Coincidió también en que la gente se desespera por cargar más.

Respecto a la potencial solución planteada por el Gobierno provincial acerca de la posibilidad de producir combustible con ayuda de inversores, consideró que “no va a pasar nada”.

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