El decreto no hace mención explícita a la cantidad de deuda que las provincias mantienen con la Nación. Tampoco discrimina por provincia ni por instrumento. La refinanciación concierne a los pagos correspondientes a los bonos Bogar 2018 (emitido por los canjes de deuda provincial) Boden 2011 y 2013 (rescate de cuasimonedas) y Programas de Asistencia Financiera (PAF).
Según explicaron los funcionarios el lunes, la Nación refinanciará a 20 años a una tasa fija del 6% anual en pesos los más de $ 65.000 millones que las provincias le deben. Otorgará además un año y medio de gracia, hasta diciembre de 2011.
Según un informe de la consultora Economía & Regiones, estas condiciones de reestructuración implican una quita del 12%, por lo que las provincias pasan a deberle a la Nación $ 57.700 millones.
La consultora estimó que las provincias tendrán un importante desahogo fiscal durante los dos años de gracia, de $ 5.600 millones en 2010 y de $ 10.243 millones en 2011. Para los cinco años siguientes, el alivio se situará entre los $ 2.300 millones y los 1.100 millones.
La medida oficializada el lunes dispone que el Estado tomará a cuenta de la deuda los $ 9.800 millones no distribuidos de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que la Nación nunca había reconocido. Para E&R, “el reconocimiento de la deuda de los fondos no distribuidos en concepto de ATN (...) permitirá además (...) una disminución de los servicios futuros”.
Así, la consultora dirigida por Rogelio Frigerio estimó una reducción del déficit financiero consolidado para este año de unos $ 1.000 millones, hasta los $ 10.300 millones, y de las amortizaciones de deuda desde $ 13.400 millones a $ 8.800 millones.
Por culpa de los 90
El decreto publicado ayer en el Boletín Oficial justificó la medida en que “las provincias, en su mayoría, poseen un alto endeudamiento producto de la generación de desequilibrios financieros recurrentes durante la década de los ’90, situación que hiciera eclosión con la crisis de 2001 y 2002”.
Además, “durante dichos períodos, los gobiernos provinciales debieron acudir en forma permanente al endeudamiento bancario y a la emisión de títulos públicos en condiciones de altas tasas de interés”.
El decreto da un plazo de gracia hasta el 31 de diciembre de 2011. Estipula que la amortización del capital se realizará en 227 cuotas mensuales al 0,44% y una última cuota al 0,35%. Dice que los intereses comenzarán a pagarse al 6% anual a partir de enero de 2012. Y que los pagos que efectúen las provincias antes de suscribir el acuerdo se deducirán del monto de deuda a reprogramar.
Además, menciona que las provincias sin deudas a refinanciar (Santa Fe, San Luis, Santiago del Estero, Santa Cruz y La Pampa, más la Ciudad de Buenos Aires) “se vieron beneficiadas desde el año 2002 con trasferencias mensuales compensatorias” por un total de $ 3.123,1 millones.

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