La ley provincial de promoción industrial de Chubut sigue demorada

Una de las materias pendientes que quedó para el actual gobierno provincial fue la presentación de un proyecto de desarrollo industrial para Chubut, cuestión que había prometido el gobernador Martín Buzzi antes de asumir.
Una legislación para el caso tendría que apuntar fundamentalmente al sector textil (fuerte en la región pero sin chances de competitividad respecto al comercio asiático) y el sector metalmecánica que es gravitante dentro de la provincia y jurisdicciones vecinas.

La finalización del régimen de promoción industrial para las provincias de San Luis, San Juan, La Rioja y Catamarca volvió a poner en el tapete de la discusión pública la forma de fomentar las actividades fabriles en un marco de igualdad para todas las jurisdicciones, incluida la provincia del Chubut. La legislación que termina el primer día del 2013, y que se extendió por más de treinta años, fue un lastre, según sostienen los gobernadores de las provincias vecinas para el desarrollo igualitario. Las provincias más afectadas fueron Mendoza, Chaco, La Pampa y Santiago del Estero que durante años expresaron su rechazo al gobierno nacional por mantener esa política. Incluso, el gobernador pampeano, Oscar Jorge, aseguró “que ya son muchos años” de esa política que consideran discriminatoria.

El plan que se aplicó durante el último gobierno de facto preveía que las empresas de carácter industrial que se asentaran en esas cuatro provincias cuyanas tenían beneficios de pagar menos IVA e impuesto a las ganancias

Ante la inminente caída de los beneficios fiscales, las provincias de San Luis y San Juan recurrieron a la Corte Suprema de la nación para pedir “un plazo razonable” para adaptarse a la nueva situación. Igualmente, desde los diferentes gobiernos, tanto el nacional como las provincias afectadas, negaron que estén en riesgo los puestos de trabajo que según algunos cálculos rondarían en los 100 mil.

Ahora bien, esa ley de promoción industrial no es la única. Otra de las provincias que cuenta con una ley exclusiva de fomento industrial es Tierra del Fuego, y a diferencia del caso de las otras provincias seguirá vigente hasta el año 2023. El mismo gobernador chubutense, Martín Buzzi, reconoció que una de sus tareas de gobierno era buscar corregir “las asimetrías regionales”. Sin embargo, y a pesar de manifestar la voluntad de elaborar un plan industrial, por el momento no se avanzó en un proyecto de esas características. El enfriamiento económico de este año fue una de las causas de postergar, al menos por ahora, el plan de desarrollo.

En el mes de marzo, cuando la ministra de Industria de la Nación aprovechó para presentar el Plan Industrial nacional desde la provincia del Chubut, aseguró que uno de los objetivos era convertir a esta provincia en un polo petroquímico. “En esta región, industrializar la ruralidad significa buscar que Chubut tenga un polo petroquímico que se complemente con el de Bahía Blanca. Eso es federalizar la industria, esa es una de las metas del Plan Estratégico Industrial 2020 y eso es lo que vamos a lograr trabajando todos juntos”, había asegurado Débora Giorgi en ese momento.

La política fueguina

La ley 19640 de fomento industrial para la provincia de Tierra del Fuego fue sancionada en la década del 80 y hasta el día de hoy sigue vigente. La intención de ese cuerpo era lograr la instalación de fábricas dedicadas al ensamblaje tecnológico como una manera de lograr la generación de trabajo y consecutivamente que la región más austral se pueble. En ese sentido, la política implementada por los sucesivos gobiernos, desde Alfonsín hasta Kirchner, sirvió aunque aun alto costo para el Estado nacional: durante este año se subsidió la industria fueguina por 5.600 millones de pesos.

Otro aspecto que se critica del fomento industrial fueguino es que la mayor parte de su producción tiene poco contenido nacional (sobresalen trabajos de ensamblaje), y se destina principalmente al mercado interno (es decir, tiene poco impacto beneficioso para el comercio exterior).

De hecho, durante el gobierno presidencial de Néstor Kirchner y de Hugo Cóccaro en la gobernación fueguina, se acordó la extensión de esta ley de promoción hasta el año 2023. Este régimen, favorable para la provincia más austral repercute sensiblemente en el desarrollo industrial de las otras provincias patagónicas, sobre todo Santa Cruz y Chubut.

“Es necesario compensar las asimetrías de costos que tenemos en la región, y más a la luz de la promoción que se le otorgó a Tierra del Fuego, lo cual genera una asimetría importante fundamentalmente con Chubut y Santa Cruz y sin dudas estamos necesitando nuevamente una ley de promoción”, sostuvo antes de asumir la gobernación el actual mandatario de Chubut, Martín Buzzi.

Para el gobernador de Chubut, el punto flaco a reforzar es el sector textil de la provincia, que regionalmente es fuerte pero tiene obstáculos para competir con la industria asiática. Aunque el panorama económico que se dio durante el 2012 fue diferente al de los días previos a asumir la gobernación, cuestión macroecnómica que atentó contra la intención del gobierno provincial, el proyecto tendría continuidad en los próximos meses, sobre todo por el otro rubro importante de la industria provincial, el sector metalmecánica que tiene gran incidencia en el mercado regional.

El panorama nacional

El fin del programa de desarrollo industrial para las provincias cuyanas fue aplicado en la última dictadura. Según reconocieron los nuevos mandatarios, sus efectos no fueron los esperados: no generó trabajo sustentable en el tiempo. Además, el Estado argentino tenía que financiar anualmente con 8 mil millones de pesos este plan que de ahora en más estarán en las arcas públicas.

Sin embargo, el punto clave de esta iniciativa es que el resto de las provincias aledañas aseguraban que ese plan atentaba contra el desarrollo integral de las políticas industriales y generaba un escenario de privilegios. Por ejemplo, empresas que procesan alimentos frutícolas se radicaban en San Luis siendo que esta provincia cuyana no tiene una producción fruti hortícola considerable.

En la isla será hasta 2023

En septiembre del 2007 el presidente Néstor Kirchner junto al gobernador Hugo Cóccaro firmaron la extensión de la Ley de Promoción Industrial fueguina que seguirá vigente hasta el año 2023. La ley, que fue originalmente sancionada en 1972 y extendida por casi todos los presidentes democráticos, estipula beneficios impositivos a las empresas de carácter industrial (en especial de perfil tecnológico) que se radiquen en la provincia sureña. El propósito era fomentar las actividades económicas en la región y de esa manera poblar la provincia más joven de la Argentina.

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