Una situación de conflicto entre la empresa que construyó la nueva escuela de Toay, y los inspectores del Ministerio de Obras Públicas, podría afectar el inicio de las clases en ese establecimiento.
El conflicto que amenaza el futuro inmediato del flamante edificio radica en un problema de comunicación ya que para el gobierno provincial, la empresa no cumple con el procedimiento formal para recibir las actas con los cambios que faltan para dar por terminada la obra. La empresa "Obracer" dice lo contrario: que sí tiene un responsable -el apoderado legal- e imputa a los inspectores provinciales un comportamiento "caprichoso".
LA ARENA concurrió ayer al mediodía al establecimiento luego que los encargados de la obra se comunicaran con esta redacción informar lo que estaba sucediendo. Allí fue recibida por Marcelo González, apoderado legal de "Obracer", quien antes que nada mostró el acta que lo habilita a recibir las órdenes de trabajo que emiten los inspectores provinciales. "El problema es que para ellos (los inspectores), el acta no tiene validez y no me reconocen la autoridad para recibir esas órdenes", explicó González.
Unos minutos después se incorporó a la charla el coordinador de la obra, Marcelo Ordóñez, quien reconoció que hay una situación "tirante" con el gobierno provincial que deviene de la falta de un diálogo sensato entre las partes. El coordinador reconoció que la obra se extendió más allá del plazo previsto y que hubo cambios que se hicieron sobre la marcha, pero destacó que los trabajos faltantes son -a su juicio- muy menores.
Cuando LA ARENA se encontraba allí, llegó un grupo de personas del Ministerio de Obras Públicas junto al juez de Paz de Toay, Rodolfo Alvarez. La tensión entre las partes quedó en evidencia en el momento en que los inspectores ingresaron al edificio y empezaron a recorrer las aulas prácticamente sin saludarse ni intercambiar palabras con los responsables de la obra.
Al retirarse del lugar, el director de Conservación, Guillermo Bergonzi, explicó que la escuela aún no está totalmente concluida y que por eso el gobierno provincial no la recibe. Bergonzi confirmó que la raíz del problema es la vía para notificar los cambios que demandan los inspectores para dar por terminada la construcción. Según dijo el director, el apoderado legal no es la persona indicada para recibir esas órdenes, motivo por el cual no se han hecho aún una serie de arreglos en el edificio.
Secundario.
El establecimiento se encuentra en el acceso a la localidad, sobre la avenida Regimiento 13 de Caballería, y si bien se construyó con un diseño para colegio secundario, a priori será utilizado como escuela primaria. La inscripción se está realizando en otro establecimiento de Toay y ya cuenta con unos 90 jóvenes inscriptos.
El edifico tiene una superficie cubierta de 1.800 metros cuadrados y cuenta con 6 aulas, salones para la dirección, secretaría y sala de profesores, un aula para computación, otra para biblioteca y un salón de actos de 150 m2. En este salón ya están acumulados las mesas, sillas y armarios metálicos para todas las aulas.
La escuela fue construida a través del programa nacional "Más Escuelas" y ya tiene colocada en su frente la placa que se descubrirá el día que se concrete la inauguración. Si bien el programa es de índole nacional, la fiscalización de la obra fue trasladada al gobierno provincial.
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