“En la Provincia el poder central nos vivió colocando delegados”

“Los bonaerenses necesitamos un gobernador de nuestra provincia”, dijo. Reelección y reforma constitucional
Julián Domínguez, ex ministro de Cristina Kirchner, es el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación. Bonaerense de Chacabuco, exponente del peronismo del interior, estuvo en La Plata durante las audiencias públicas en las que se analizó el proyecto del nuevo Código Civil. En un salón del rectorado de Universidad, aceptó hablar con EL DIA de cuestiones políticas.

El debate público por el voto a los 16 años tomó un giro en los últimos días. ¿Para usted debe ser obligatorio u optativo?

Yo creo que está bien que sea optativo. La sociedad argentina va hacia una ampliación de derechos y, en esta dirección, que sea optativo refuerza la idea del compromiso voluntario del joven.

Una lectura posible es que, más que una ampliación de derechos, se busca una ventaja política en esa franja etaria. ¿Qué responden desde el kirchnerismo a esta sospecha?

Un adolescente a los 16 años es anti orden establecido. Es un error pensar que un joven te va a votar a vos porque le habilitaste un derecho. Hoy, con todo lo que ha avanzado la comunicación y el acceso a la información de los jóvenes, se vive otra realidad que antes y no hay ninguna razón para que un pibe no pueda elegir al que lo gobierna.

Desde el kirchnerismo se sostiene que no hay otra posibilidad de recambio que no sea Cristina y se habla de la re-reelección. ¿Por qué el peronismo ha tenido siempre tantos problemas para sucederse a sí mismo?

Son temas separados. En el sistema democrático se está claramente consolidando la idea de la rotación, de la alternancia. Y cuando uno encuentra un gobernante que acierta en los intereses de la representación de las mayorías, todo cambio genera miedo, incertidumbre. Pero falta tanto para el año 2015 que, en realidad, todo el tema es solamente una ficción de los interesados y de los grupos de poder que representan esos interesados. No es una preocupación de la sociedad argentina en su conjunto, que tiene los mecanismos institucionales para resolverlos.

¿A quién se refiere concretamente?

A los dirigentes políticos.

¿Pero hablamos de los del oficialismo?

A eso me refiero. Por otro lado, la reforma de la Constitución nacional hay que leerla en un nuevo contexto mundial, donde hay una reafirmación del rol de los estados nacionales, donde la globalización, como categoría de la gobernancia global, está puesta en crisis y ha demostrado su impotencia para administrar el interés de la sociedad en su conjunto. Lo que ha hecho esta crisis es que se vuelvan a reafirmar los estados provinciales y los estados nacionales.

Pero la principal resistencia que genera es que se lee como una avanzada para una nueva reelección.

En la Argentina hay un nuevo estado, que lideró en la última década la revolución más importante en materia agroindustrial. Pasamos de 50 millones de toneladas anuales a 100 millones en sólo 10 años. Hay 7 millones de hectáreas que serán incorporadas al sistema productivo en la próxima década. Y esto requiere un nuevo Estado.

¿Pero forzar un nuevo período presidencial no desvirtúa esa discusión?

Finalmente es el pueblo el que emite su decisión y se pronuncia. La Presidenta no se ha pronunciado sobre el tema. No logramos dar la discusión sobre el nuevo Estado porque actúa como una parálisis de la misma el tema de la re-reelección.

SUCESION

Volvamos a la sucesión en el PJ. ¿Por qué no puede pasar lo del PT de Brasil, con un Lula yéndose y moldeando a Roussef como continuadora?

Pero en la Argentina ya pasó. Néstor Kirchner generó las condiciones para que Cristina sea. Y pasó antes que en Brasil.

Pero parecería que Cristina no hará lo mismo…

¿Y quién dijo eso?. Faltan tres años y medio para el 2015. ¿Porqué anticiparse?

El PJ tiene comportamientos casi caníbales. Scioli entró en desgracia con Cristina después que dijo que quería ser presidente.

En el peronismo quien está en el vértice del ejercicio de la responsabilidad tiene la obligación de conducir la diversidad. Es una de las características centrales del PJ. Hace a la genética del peronismo, que no está para narrar dificultades; está para juntar voluntades, conducirlas y sintetizarlas.

¿Usted quiere decir que en la Provincia hay un problema de conducción? Cito algo que usted dijo en alusión a Scioli: “Mientras Buenos Aires no tenga un gobernador con historia en la Provincia, persistirán los problemas financieros”.

-Porque yo creo que los bonaerenses necesitamos un gobernador que sea de la provincia de Buenos Aires. El poder central nos vivió colocando delegados. Y Buenos Aires se merece tener un dirigente que represente los intereses de los bonaerenses. Lo creo desde Ruckauf para acá, no es sólo un problema con Scioli. Esto es siempre un trampolín para un proyecto presidencial pero alguna vez necesitamos un gaucho que quiera gobernar la Provincia para los bonaerenses, no pensando en ser presidente. Porque sucede que todos los intereses circunstanciales se entregan en aras del proyecto futuro que nunca llega y tiene como resultado el perjuicio para la provincia.

-¿Eso significa que, en su mirada, los problemas de gestión se deben a que no hay pertenencia al distrito?

-Sin ninguna duda. La mayoría de los problemas que tuvimos los bonaerenses en la última década se debe a que no hubo pertenencia al distrito de los gobernantes. No se trata de ser buena o mala persona, es un problema político.

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