La Justicia federal hizo lugar al pedido de intervención cautelar de la empresa Coviares respecto a la concesión de la autopista Buenos Aires-La Plata por el plazo de 180 días y designó a un interventor.
La intervención se originó a partir de un pedido de los legisladores bonaerenses por el denarvaísmo Gonzalo Atanasof y Mauricio D'Alessandro y recayó sobre Humberto Ferrarini, especialista en concursos y quiebras.
Según informó hoy el diputado D'Alessandro, la resolución decreta la intervención que obliga al veedor a realizar un primer informe sobre la situación económico-financiera de la empresa en el plazo de 10 días y luego uno mensual.
"Entre las funciones del interventor están la efectiva ejecución, en el menor tiempo posible y de conformidad con los requisitos técnicos de calidad exigidos por la autoridad de aplicación" de un conjunto de trabajos pendientes a los que la firma "está obligada conforme el contrato de concesión", detalló un comunicado.
Concretamente, se trata del tercer y cuarto carril de los tramos Debenedetti-Quilmes, Quilmes-Hudson y Hudson-La Plata; el distribuidor de 520 y 120, en la ciudad de La Plata; el distribuidor de Villa Elisa, a la altura del Parque Ecológico; la carpeta asfáltica de banquina externa en el tramo Hudson-La Plata; y la repavimentación y señalización de diferentes sectores caracterizados como en estado de abandono.
Los legisladores que pedían la medida judicial se mostraron satisfechos con la medida dispuesta y dijeron que "es la primera vez que los usuarios van a tener control efectivo sobre la ejecución de las obras pendientes".
"La resolución judicial destraba el conflicto y pone en blanco sobre negro el destino de los aumentos del peaje. Esta supo ser la autopista más cara del mundo y por ella circulan 205.000 vehículos por día", remarcaron.

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