La provincia lanza una estrategia para defender a Scioli

Varios funcionarios insistirán en los logros de la gestión; el pago fraccionado, un mal menor
El gobierno de Daniel Scioli inició ayer una campaña para defender la gestión provincial cuestionada desde la Casa Rosada, justificar el fraccionamiento del medio aguinaldo y garantizar el pago de salarios hasta fin de año. Reavivó, además, la discusión sobre cómo perjudica al distrito la actual distribución de recursos federales.

El esquema defensivo pergeñado por el sciolismo busca, sin embargo, mantener el amenazado equilibrio político y evitar profundizar las disputas con el gobierno nacional.

El puntapié inicial lo dio ayer el ministro de Infraestructura, Vivienda y Servicios Públicos provincial, Alejandro Arlía, quien trazó el siguiente panorama: "Nos encontramos con un escenario distinto al que teníamos al generar el presupuesto: creíamos que podíamos tener acceso a los mercados financieros internacionales. El escenario económico mundial está muy difícil y creíamos que la situación económica global de la Argentina y de la provincia iba a estar mejor de lo que está; la economía se está deteriorando un poco", aseveró.

Arlía, que hasta hace seis meses fue ministro de Economía de Scioli, recordó que la provincia "es la más perjudicada" en el reparto de los recursos federales. El funcionario expuso ante militantes de la flamante agrupación La Juan Domingo, que se reunió en Miramar para continuar su expansión territorial y analizar la coyuntura económica y política.

Para Arlía, el fraccionamiento del medio aguinaldo es "el mal menor". Dijo que "la provincia se encontró ante una disyuntiva: o pagábamos el aguinaldo y poníamos en riesgo el pago de los salarios de los próximo meses, o dividíamos en cuatro partes el pago del aguinaldo y así garantizábamos ese pago". Insistió en pedir prudencia y comprensión a los trabajadores estatales.

En esa línea seguirán, varios funcionarios, con el jefe de Gabinete, Alberto Pérez, a la cabeza, expondrán públicamente lo que consideran logros económicos de la gestión: la creación de ARBA, el reordenamiento fiscal y las reformas impositivas, que adecuaron el impuesto a los ingresos brutos e introdujeron mayor progresividad en el tributo inmobiliario rural.

En un documento que circula entre los funcionarios y al que accedió LA NACION se destaca el incremento del 140% de los recursos propios. Se pasó de $ 12.956 millones en 2007 a $ 34.800 millones en 2011. Allí se desglosa la evolución de los recursos propios con un incremento del 34% en 2011.

Para las autoridades provinciales resulta clave la búsqueda de una alternativa para mejorar los ingresos coparticipables. "Hoy hay seis provincias que reciben más ingresos que la de Buenos Aires, es inaudito", se quejó un miembro del gabinete.

En cuanto a las ayudas extraordinarias de la Nacion, fuentes del gobierno bonaerense indicaron que, a estas alturas del año, en 2011 se habían girado $ 4500 millones y, en lo que va del año, apenas $ 600 millones. Esto contradice lo informado por el ministro de Economía nacional, Hernán Lorenzino, quien dijo que la Nación remitió este año $ 3300 millones, a los que deben sumarse los $ 1000 millones aportados el jueves último.

"No mandaron más fondos porque no tenían", opinó un colaborador de Scioli, poniendo en duda la salud de las finanzas nacionales.

Frente a los reclamos por los gastos de publicidad, plasmados en un pedido de informes impulsado por el kirchnerismo, el gobierno de Scioli hará hincapié en que, en términos relativos, gasta "mucho menos que la mayoría de las provincias".

La provincia estudia ajustar algunas áreas de su administración, especialmente en las obras públicas, y evalúa el lanzamiento de un bono millonario para hacer frente a la deuda con los proveedores..

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