Una provincia joven que envejece

En Neuquén hace 10 años los niños de hasta 14 años representaban el 32% de la población total, mientras que ahora sólo llegan al 26,6%.
La provincia siempre fue receptora de población pero el crecimiento económico que se experimentó a partir de 2003 frenó las migraciones internas.

Neuquén > A pesar de que un tercio de la población provincial es joven, la sociedad neuquina tiende a envejecer. Los datos del Censo 2010 demuestran que en Neuquén hay cada vez menos niños y más adultos, en un proceso que los especialistas califican como “natural” y que sólo se modifica cuando existen migraciones o eventos extraordinarios.

“Todas las poblaciones tienen tendencia a envejecer”, explica la directora provincial de Estadísticas y Censos, Carolina Herrero. Números en mano, grafica su afirmación con el ejemplo de la provincia: en 2001, los niños de hasta 14 años representaban el 32% de la población total; ahora, sólo llegan al 26,6%.

De forma consecuente, se invirtió la relación para los adultos. Hace 10 años, los habitantes de entre 15 y 64 años eran el 62,7% del total, mientras que hoy alcanzan el 66,8%. Incluso, la tasa de adultos mayores aumentó, al pasar de un 5,2% en 2001 a un 5,6% en 2010.

Envejecimiento

“Salvo que exista un fenómeno particular que altere la situación, la tendencia al evejecimiento se va a seguir dando”, sostiene Herrero. En el caso de la región, ese evento extraordinario fue la fuerte migración que se dio desde la construcción de El Chocón hasta la década del 80 y que se frenó en los '90 con la aplicación de políticas neoliberales que socavaron las economías regionales.

“Cada vez que se da una inmigración aumenta el grupo infantil porque se dinamiza la sociedad”, asegura Herrero. El componente migratorio, sin embargo, comenzó a perder peso porque, según la especialista, “ya no existe una ventaja comparativa en términos económicos como existió antes”.

Neuquén siempre fue receptora de población porque otorgaba la posibilidad de altos salarios, movilidad social y vivienda. El crecimiento económico que se experimentó a partir de 2003 frenó las migraciones internas, porque muchos argentinos encontraron un medio de sustento en su lugar de origen.

Natalidad y control familiar

Más allá de los eventos extraordinarios, la moderación del crecimiento vegetativo lleva a que la sociedad envejezca naturalmente. La planificación familiar y la inserción de la mujer en el mundo laboral impactaron en los hogares y las parejas deciden tener cada vez menos hijos.

De hecho, las familias son cada vez más pequeñas. Mientras que en 2001 había en promedio 3,6 neuquinos por hogar, ahora están integrados por 3,2.

A su vez, la tasa de mortalidad se mantiene constante aunque, si la comparación se hace con 20 ó 30 años atrás, la edad de vida de la población es cada vez más alta.

A pesar de esto, Herrero afirma que Neuquén “sigue siendo una provincia joven”, en comparación con otras. En ese sentido, la especialista destacó un curioso fenómeno: la cantidad de habitantes de entre 0 y 4 años creció un 6,5% en la última década. Se trata de una suerte de efecto tardío de las migraciones de la década del `80. Muchos de los que eran niños en ese entonces ahora son jóvenes que comienzan a formar sus familias y a tener hijos.

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