Durante todo enero, plazas como la España y Mitre, más el paseo de Las Toscas, fueron y continúan siendo elegidas para la propaganda oficial. Es que carpas naranjas con el slogan “Vamos a la Playa”, más otros emprendimientos privados, coparon la escena. Sin embargo, pese a la intención del gobierno comunal de ir contra la contaminación visual en el verano 2012 nada cambió. Scioli tiene vía libre.
La publicidad oficial del gobierno provincial, encabezado por Daniel Scioli, en distintos puntos de la Costa Atlántica, está acentuada en Mar del Plata, su ciudad preferida. Pero también va en contra de los requisitos municipales llevados adelante por el actual intendente Gustavo Pulti.
Hace un tiempo hubo un claro ejemplo en pos de combatir la “contaminación visual” y fue el retiro del mítico cartel de Quilmes que estaba ubicado en el muelle de los Pescadores de Punta Iglesias.
Pero al parecer, las carpas que dispone la provincia están fuera de los controles. Espacios públicos que terminan siendo privados, inutilizables para los turistas o marplatenses que asisten a los lugares verdes en busca de un tiempo para descansar o tomar sol. Es decir, necesitan ubicarse en otros sectores para realizar tales actividades. Entonces, ¿cuál es la vara para medir qué va en contra de la polución visual y qué no? ¿Son los intereses privados?
Si bien es cierto que hay que cuidar la escenografía natural de la ciudad, la norma que se aprobó en marzo pasado en el Concejo Deliberante no se hace respetar. O, mejor dicho, sólo en algunos lugares. Porque por un lado se busca no interceder en el paisaje urbano y por el otro se permite las instalaciones de estos “centros” de entretenimiento, información y propagandas. Al final, “te venden un discurso y después hacen otra”.


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