En medio del proceso de transición hasta el 25 de junio, el Gobierno quiere que se pongan en marcha obras menores y trabajos de mayor intervención.
Entre las obras que afronta la Provincia, estarían los trabajos en la avenida Padre Lucchese (28 millones de pesos) y la autovía a Río Ceballos, cuyo costo rondaría los 70 millones de pesos.
En tanto, con fondos provenientes de los recursos corrientes de la concesión se afrontarían ampliaciones en accesos por la zona norte y estaría en análisis la autovía hacia Alta Gracia.
En cambio, no hay demasiadas precisiones sobre los trabajos que financiaría la Nación. Tiempo atrás, la Dirección Nacional de Vialidad había mostrado interés en hacer la autovía hacia Jesús María, por ruta 9 norte.
La Provincia pretende que todas las obras estén en marcha cuanto antes para justificar un eventual retoque de la tarifa de peaje a mediados de año. Por lo pronto, colocó a Ricardo Edelstein (ex Caminos de las Sierras) como coordinador de la fase de transición, que por estos días involucra el análisis de los estados contables de la firma, que además implicará la contratación de una auditoría privada.
La Provincia se impuso un plazo de nueve meses para relicitar la RAC, pero tanto voceros oficiales como allegados a la concesionaria reconocieron que "no despierta demasiado interés".
Luego de una dilatada negociación, Impregilo acordó su salida y se comprometió a bajar la demanda entablada ante el Ciadi.
A cambio, recibirá 76 millones de dólares a pagar en 90 meses a partir de junio, con una tasa de interés anual de nueve por ciento en dólares y garantía de coparticipación. El dinero saldrá de un fideicomiso que absorbe 32 por ciento de los recursos corrientes de la concesionaria.
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