En la ciudad algunos saldos de gas oil común es lo que queda en los tanques. El resto de las banderas realiza actividades sin ningún tipo de inconvenientes, ni faltantes de ninguno de los combustibles: “estamos abasteciendo a todo Bolívar”, se ufanó uno de los playeros del centro de la ciudad, “hasta hemos recibido dos camiones en el fin de semana”, doblegó la apuesta.
Los no anuncios gubernamentales se concretaron a medias tintas. Hace días las provincias de Chubut y Santa Cruz abrieron camino y le revocaron áreas de explotación a la otrora empresa nacional. Ahora ha llegado el turno a Mendoza, que si bien le ha quitado áreas simbólicas –de escasa producción- como las áreas de Ceferino de Rivadavia y Cerro Mollar Norte de Marargüe. Se espera que continúe el proceso iniciado por el gobernador cuyano, Francisco “Paco” Pérez, sobre otras seis áreas las que puede perder YPF en la tierra del vino, del sol… y del petróleo. Los argumentos son los mismos: inversiones insuficientes. La próxima provincia que iniciará acciones es la de Neuquén, donde el gobernador Sapag dio plazo hasta mañana (martes, 24 hs) para que la empresa se expida. Gildo Insfrán, gobernador de Formosa, está en un mismo camino al exigir un aumento del 15 en la producción de la petrolera.
En Bolívar, YPF en falta
A diferencia de otras ocasiones, en estos días el problema se ha profundizado en las estaciones de YPF. Los playeros sacan cuentas, entre el momento en que dejaron de tener combustible y la periodicidad de los camiones. No siempre da resultado. Mientras se cubría la nota una de ellas recibió un camión, “un día nos va a aguantar”, fue el comentario mitad consuelo, mitad lamento.
Una de las empresas locales refirió a éste medio: “la semana anterior recibimos 4.000 litros de gas oil”, es decir, suficiente para satisfacer a un par de clientes.
No todos quieren dar la cara, saben el trasfondo de la cuestión. Para hacerse de la idea, uno de los más importantes sostuvo, refiriéndose al diesel: “a nosotros nos traían 120.000 litros de euro, ahora sólo 25.000”, y la razón de ello obedecería –según la fuente- a que no dejan ingresar los insumos necesarios para producir ese tipo de combustible.
Quien sí se explayó fue Ramiro Urruty. Explicó que “el problema lo tenemos todas las estaciones de servicio, pero por una cuestión de precios, tenemos mayor demanda, y por eso nos quedamos antes sin combustible”.
El responsable de Las Cavas considera “un desastre” la entrega de combustibles, “desde hace dos años tenemos faltantes”, que inicialmente era de horas “hasta que empezó a faltar por días; hemos llegado a estar un día completo sin nada”.
Uno de los problemas que se agudizan, según el empresario, es que ante el consecuente aumento de demanda, “a nosotros nos van reduciendo el cupo”, hasta en un 20% menos. Al momento de los reclamos, Urruty muestra decepción, “mandás el reclamo”, y ahí queda el pedido, lo que se reduce a que “en tantos años no se han hecho inversiones aunque sigan produciendo al 100%, no alcanza para la demanda del país”.

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