A fin de contrarrestar la escalada de delitos que se producen en la ciudad debido a la casi nula vigilancia policial, el Ejecutivo municipal dispuso el cierre de todos los locales nocturnos, bailantas y también del casino. Paralelamente, puso en práctica un protocolo vinculado a un sistema de “autoprotección ciudadana”.
Se trata de instancias excepcionales que no están exentas de críticas de parte de algunos sectores de la comunidad ya que se dice que fueron tomadas tardíamente, es decir cuando ya habían transcurrido 12 días del acuartelamiento policial.
Por otro lado, muchos comerciantes ya se habían anticipado y tomado sus propios recaudos. En algunos casos cerraban mucho antes de la medianoche, como el caso de las estaciones de servicio, o bien atendían a sus clientes por ventanillas o con llaves en las puertas.
El anuncio de las medidas de emergencia se hizo el mismo viernes por la tarde en una conferencia de prensa restringida que se realizó en el edificio central de la comuna, a la cual no fueron invitados la mayoría de los medios periodísticos.
Fue encabezada por el jefe de Gabinete, Osvaldo Cabrera, a quien acompañaron el director de la Dirección de Protección Civil Zona XI, Miguel Galán, y otros funcionarios comunales.
En ese marco, Cabrera indicó que el intendente José Córdoba había firmado los decretos referidos a Protocolos del Sistema de Autoprotección, “diseñados por esta Municipalidad que, en virtud de las circunstancias actuales, se ponen en vigencia”.
El funcionario también hizo alusión a las reuniones que previamente se habían mantenido con diversos sectores de la comunidad, entre ellos Cámara de Comercio, vecinalistas y referentes de cooperativas de taxis y remises.
CESE DE ACTIVIDADES Y ALERTA EN BARRIOS
El decreto por el cual se dispuso el cese de toda actividad comercial hasta las 8 del lunes abarca a “confiterías bailables, bailantas, salones de bailes, boites, whisquerías, clubes nocturnos, bares, salas de juegos de azar, casino, salas de juegos electrónicos, salas de espectáculos públicos, servicio de internet y/o programas informáticos de red y/o cibercafés”.
“La decisión del intendente Córdoba es la de salvaguardar la seguridad pública por sobre toda otra cuestión o consideración”, explicó Cabrera.
Por otro lado se efectuó una amplia convocatoria a uniones vecinales, agencias de remises y taxis para conformar una “Junta de Prevención y Seguridad Comunal” a fin de motorizar mecanismos de “autoprotección ante contingencias inesperadas”.
En ese sentido se les pide a las vecinales que designen jefes de zona, de manzana y de cuadra a fin de que realicen rondas preventivas y den inmediato aviso respecto de anormalidades a organismos correspondientes, ya sea Protección Civil, Bomberos, Hospital o Policía.
En cuanto a la misión que se les encomienda a los vecinos se alzaron no pocas voces críticas ya que ante hechos de gravedad los mismos pueden quedar peligrosamente expuestos ante delincuentes, sobre todo teniendo en cuenta que las comisarías apenas tienen limitada disponibilidad de personal para acudir en su ayuda.
A todo esto, cabe recordar que el ingreso a Santa Cruz por la ruta 3 sigue sin ningún tipo de control, puntualmente en el límite interprovincial, y si bien personal de Gendarmería está apostado en el acceso norte, los potenciales delincuentes bien pueden ingresar por el barrio Altos del Golfo o utilizando un camino alternativo.

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