Más de 200 obreros de la construcción protagonizaron a media mañana de ayer una marcha de protesta por las calles de esta ciudad que culminó en la sede de la ANSES ubicada en el edificio del Supeh.
Allí hicieron entrega de un petitorio para que sea elevado a las máximas autoridades del organismo, a través del cual expresan su indignación por la ley que estipula el impuesto a las ganancias que fundamentalmente perjudica a trabajadores patagónicos de distintos rubros laborales, dado que afecta a quienes tengan ingresos salariales superiores a los 4.800 pesos.
La columna de manifestantes fue encabezada por el secretario general de la UOCRA Zona Norte de Santa Cruz, Américo Palma, quien dijo a la prensa que no se ha tenido en cuenta que en esta zona del país el costo de la canasta familiar oscila en los 5.000 pesos y los salarios deben estar en consonancia con ese costo de vida, distinto al de Buenos Aires u otras provincias norteñas.
Además, apuntó que teniendo en cuenta que el gremio está gestionando un incremento de 7%, cuando el mismo se concrete, el impuesto nacional hará que muchos obreros deban tributar al fisco entre 1.000 y 1.500 pesos.
Por tal motivo, en la nota entregada ayer, se solicita que se arbitre la posibilidad de que en esta norma no se contemple el rubro “zona desfavorable” a fin de que el gravamen no incida sobre los trabajadores de la construcción.
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