El Sindicato de trabajadores de remises tomó la sede del ministerio laboral en Vicente López en reclamo de una solución a la precariedad laboral.
En la manifestación, los sindicalistas entraron a la sede, donde se produjeron momentos de tensión y la rotura de mobiliarios.
“La delegada regional (Cánepa) nos viene pedaleando hace más de seis meses y no nos quiere atender. Tenemos despedidos y un 99% de trabajadores en San Isidro y Vicente López en negro” explicó Luis Narvaja, secretario general adjunto del gremio.
“Queremos que se vaya (Cánepa) porque no cumple la función que corresponde” insistió Narvaja.
La situación se distendió cuando un enviado de la cartera laboral bonaerense llegó desde La Plata y encabezó una reunión con dirigentes del sindicato y la delegada Cánepa.
A la salida del encuentro, el titular del sindicato Raúl Albil, en contraposición de lo expuesto por su compañero, indicó que “hemos llegado a un entendimiento. Vamos a trabajar en conjunto. Los enviados del ministerio nos pidieron que presentemos los documentos, que tenemos, y que no nos dejaron presentar anteriormente”.
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