La marcha de trabajadores fue hasta la sede del Partido Justicialista al momento en que los dirigentes estaban reunidos.
“Es muy importante el acatamiento en todos lados”, afirmó el secretario general de ATE, Ricardo Araujo.
Los estatales se concentraron en la plaza San Martín a las 10 de la mañana y decidieron realizar visitar a distintos organismos. El primer lugar elegido fue la sede del partido Justicialista en la calle Irigoyen. En ese momento se desarrollaba la reunión del Consejo Provincial del PJ. Los estatales ingresaron al hall y realizaron una ruidosa protesta. Luego se dirigieron a la sede del Instituto de Seguridad Social, al Ministerio de Salud, a la sede de la Administración Provincial del Agua y al Ministerio de Bienestar Social. Finalizaron en el municipio. Mañana, volverán a marchar, pero con cacerolas y ollas, según la consigna lanzada por los dirigentes.
El paro se inició hoy y es por tres días. Reclaman aumento salarial. El gobierno ofreció un 19% en tres cuotas. La Intersindical reclamó un 35%. El gremio docente, la Utelpa, no se sumó al paro. Aceptaron la propuesta en paritaria y aún negocian un adelanto en las cuotas.
Si el gobierno no hace una contrapropuesta a los estatales, el conflicto se agudizaría. No quedan muchas intancias después de un paro de tres días. “Nos llevan a un conflicto sin salida”, advierten los gremialistas.
El paro se siente con fuerza en la justicia, en los hospitales y en algunas áreas de la administración pública.
En el PJ, el judicial Ceferino Riela -también militante justicialista- reprochó que el gobernador Jorge "no da la cara" y pidió a los dirigentes reunidos que intercedan para que se abra una negociación. Fustigó al diputado provincial Daniel Lovera, porque unos días antes aseguró que la paritaria no es "prioridad" en la legislatura.
"¿Si se dicen nacionales y populares porque apoyan políticas neoliberales, de ajuste, sobre la cabeza de los pampeanos?", preguntó.
"Se confundieron, pensaron que no íbamos a tener capacidad para organizarnos. Vamos por más, vamos a romper la decisión terca del gobierno. No hay nadie que medie, con cintura política. Si quieren más, le vamos a dar más", amenazó.
También alertó que "va a rodar la cabeza de algunos de estos que han traicionado al pueblo".
Luego de ingresar a la sed del PJ, dónde atronaron el ambiente los bombos durante diez minutos (subieron al escenario dónde se realizan los actos), la marcha enfiló hacia el Ministerio de Salud, en 9 de Julio y González. "Esto es una mentira. Es el ministerio del silencio. Está el tema del oxígeno, se van los médicos, los enfermeros no alcanzan para las guardias, y nadie dice 'esta boca es mía", dijo allí Carlos Ortellado, el secretario general del Sindicato de Salud'".
"No hay aparatología. No hay profesionales. Si hay un accidente en las rutas, no sé cómo lo vamos a atender, con un sólo anestesista en el Molas", agregó.
Ortellado confirmó que están reprogramando las cirugías y los turnos en el hospital por la falta de anestesistas. "La estrategia del gobierno es estirar y esperar. Está todo parado por la ceguera de este gobierno", denunció.
Finalmente, invitó a los docentes de Utelpa a sumarse a la protesta. "Si mañana no les dan lo que quieren, tienen las puertas abiertas", dijo.
En Quintana y Villegas, dónde está la Administración Provincial del Agua (APA), un dirigente del sector recordó que pelean por la restitución del convenio, al igual que los Viales, los empleados de la Administración Provincial de Energía y los judiciales.i
La marcha prosiguió hasta el edificio de Bienestar Social, en Pellegrini y Quintana. En esa esquina habló Araujo, de ATE. Le pidió al ministro Gustavo Fernández Mendía, un "acólito" de Jorge, que interceda. "El gobierno tensó la cuerda. Pensó que íbamos a aflojar. La cuerda se corta por lo más fino, pero esta vez los más débiles no somos los trabajadores", alardeó.
"Demostramos fortaleza y unidad. No sea cosa que la cuerda más floja esté en el gobierno y se corte por ahí. Que no siga tirando y nos llame al diálogo de una vez por todas", advirtió.
Y concluyó: "la paciencia se agota, no vamos a aflojar, no nos movemos".
La movilización terminó frente a la municipalidad, en la Avenida San Martín. Antes de cantar el himno, el secretario general del Sindicato de Obreros Municipales (SOEM), Gustavo Montiel, dijo: "nuestro salario cae cada vez más, tenemos que estar en la calle, esta lucha es de todos".
Recordó que el intendente Luis Larrañaga les pidió tres meses en diciembre, plazo que ya se cumplió. Reclaman aumento, el estatuto, el pase a planta de 200 contratados y la regularización de las jefas y jefes de hogar que trabajan con horario reducido. "Sumemos gente. Esta cuerda no se va a cortar. Se va a ensanchar", culminó.

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