El director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Pascal Lamy, sostuvo ayer que el intercambio comercial mundial "es el único motor del crecimiento económico", y advirtió sobre los efectos del proteccionismo en el escenario de "fragilidad" económica actual.
Pero el directivo de la OMC también hizo hincapié en que "los países deben evitar generar inflación y acumular deuda soberana. Para esto, es necesario garantizar que las reglas internacionales estén actualizadas". Y recordó que "no hay otra manera de atacar los problemas que no sea a través de las discusiones multilaterales".
Lamy hizo estas afirmaciones en el la presentación del libro "Los Acuerdos Comerciales. Reflexión desde un enfoque argentino", de los analistas Julio Berlinski y Néstor Stancarelli
El encuentro se realizó en la sede del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), encabezado por el presidente de la entidad, el ex canciller Adalberto Rodríguez Giavarini
En la charla, el alto funcionario internacional también subrayó que "la forma en que se distribuyen los recursos crea grupos de intereses en competencia dentro de la sociedad".
Destacó además que "esto hace que los gobiernos busquen un contento popular que muchas veces no está en sintonía con lo que indica la teoría económica"
Consideró que es preciso avanzar hacia una reforma financieroy afirmó que una regulación en este sector a nivel global todavía es una cuenta pendiente.
Países emergentes
En el último tramo de la presentación, Lamy retomó el tema del proteccionismo y afirmó que en el marco de la crisis financiera internacional surgieron intereses de este tipo : "Hubieron presiones y desvíos pero nada mayor de lo que se esperaba en el pico de la crisis" y reconoció el acompañamiento de la Argentina a la OMC en esos momentos.
La titular de la Agencia de Inversión Prosperar, Beatríz Nofal, presente en el debate, destacó que Lamy "defendió el sistema multilateral que tiende a preservar a los países emergentes en el contexto global y su intención de avanzar la ronda de Doha para asegurar algunas reformas en las políticas agrícolas".
En una conferencia de prensa que dio luego de la presentación del libro, Lamy reconoció que "el comercio abierto eleva los estándares en los países más pobres".
En este marco señaló que el argumento de que el comercio internacional destruye fuentes de trabajo sólo "tiene en cuenta el punto de vista de las importaciones pero no analiza el fenómeno desde la exportación cuyos trabajadores están mejor calificados y tienen una mejor paga".
Por último, evitó referirse a los trabajos que se realizan desde el Mercosur y la UE para lograr un acuerdo de libre comercio, teniendo en cuenta que la semana próxima se realizará una reunión en Bruselas en la que analizarán las propuestas cruzadas entre ambas partes.
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