Estiman que si Argentina cumple su meta de ingresos ejercerá menos presión
Según el presidente de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA), Diego Pérez Santisteban, la intención del secretario de Comercio interior argentino, Guillermo Moreno, es llegar a fin de año con saldo favorable de US$ 12 mil millones. En los primeros meses del año las metas se están cumpliendo.
El empresario argentino dijo a El Observador que “en el primer trimestre el superávit fue de US$ 3.000 millones y con el empuje de la soja se llegará a mitad de año con unos US$ 8.000 millones a favor”.
En este cálculo se basan los empresarios para proyectar un superávit de US$ 12 millones antes de fin de año, por lo que estiman que las exigencias impuestas por Moreno a todo el mundo –y que han impactado fuertemente en los exportadores uruguayos– “aflojen la presión” con la que se ejercieron en el primer cuatrimestre del presente año.
De todas maneras, Pérez Santisteban expresó que hay que estar atento a la evolución de la balanza comercial argentina, y especialmente en invierno, ya que los meses más fríos demandan más energía y, en el caso actual de Argentina, implica un aumento de la importación.
“Creo que se va a llegar al objetivo sin necesidad de tener una política muy limitativa”, agregó el empresario luego de finalizar una exposición en una jornada de trabajo organizada ayer por la Cámara Uruguaya de Logística.
Sin embargo, Moreno dijo que seguirá trancando las importaciones pese a manejar las mismas proyecciones que los empresarios.
El diario argentino Clarín informó ayer que el jerarca continuará su política y que ya se lo había comunicado a los empresarios en sucesivas reuniones y conversaciones telefónicas.
“Moreno nos dijo que si se alcanzan las metas seguirá así (con la misma política) y que si no se alcanzan los controles se acentuarán”, dijo a Clarín uno de los empresarios que conversó con Moreno.
El gobierno argentino no solo había anunciado medidas para obstaculizar la entrada de mercadería extranjera, sino también la contratación de servicios fuera de fronteras, lo que en Uruguay se llamó, rápidamente, trabas a los servicios.
Al respecto, Pérez Santisteban indicó ayer que la medida para los servicios no tienen la misma intención que las trabas comerciales, sino que se trata de un control para verificar que los capitales que egresan desde Argentina bajo el rubro de contratación de servicios lo hagan, efectivamente, por ese concepto.
“El gobierno (de Fernández) aparentemente detectó que por algunos rubros se estaba girando al exterior un importante monto de dinero que no correspondía a lo argumentado.
Entonces, los puso bajo control y lo único que exige es el contrato del prestador y la certificación de la empresa argentina”, señaló Pérez Santisteban.
En ese sentido, los prestadores de servicios uruguayos confirmaron esta posición, ya que hasta el momento no se han sufrido contratiempos entre los proveedores locales. l



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