El economista sanjuanino Américo Clavel afirmó que las cosas a nivel nacional están dadas para seguir creciendo. De todos modos mostró señales de alerta respecto a los problemas que puede generar la crisis internacional y el aumento de los costos internos. A esto se le suma la presión inflacionaria.
El economista Américo Clavel es optimistas sobre lo que se viene, aunque ponen sus reparos en temas que sin dudas tendrán que ser tenidos en cuenta a la hora del manejo de la alcancía nacional. “La crisis es de altísima desconfianza y de gran gasto público en los países del G8”, sentencia al dar un concepto de lo que ocurre en el macro mundo de los números.
Lo cierto es que esta crisis tiene características totalmente diferentes a otras. Si uno se remonta a la crisis de 1930 hay una escasa participación del Estado. “Pero se subsanó con un fuerte programa de obras públicas”, fue Keynes el impulsor de esta teoría y por medio de la construcción se fortaleció el mercado interno de Estados Unidos y con ello la recuperación hacia afuera.
Si se observa lo que ocurre en este momento, “el gasto público de los países desarrollados es altísimo, no es el caso de nosotros”, explica Clavel. A esto se le tiene que sumar altas deudas externas y gran desconfianza de otros actores globales en el mundo empresario.
El caso nacional
Cuando analiza lo que ocurre en el país, Clavel explica que “Argentina hasta el momento pudo sustraerse de lo que está ocurriendo”. Los motivos para que haya ocurrido esto, radican en algunas razones. Primero hubo un record en exportaciones “en 2011 se produjo ventas al exterior por 82 mil millones de dólares, que es uno de los record de la historia nacional”, explica el economista. Otro de los aspectos que se tienen que destacar es que el país no tiene problemas en la balanza de pagos, tampoco tiene vencimientos de deuda externa. También se debe destacar su relación “entre la deuda externa y el PBI, que está en el orden del 38 por ciento, cuando Estados Unidos tiene el 100 por ciento e Italia tiene el 120 por ciento”.
Un síntoma beneficioso
Para el doctor Clavel algo halagüeño ha sido el comportamiento de la economía de los Estados Unidos, “que ha sabido importar la crisis”. Es que la mayoría de los países desarrollados han tenido tasas de crecimiento bajas, tal es el caso de Alemania. En otros casos el desempeño ha sido negativo, como es Chile. “Este país es un escándalo”.
La historia indica que la última gran crisis económica mundial comenzó en 1929 y terminó 10 años después. Es por ello que si nos remitimos a la realidad de estos tiempos “como mínimo tenemos del 2007 al 2017”, razón por la cual estaríamos promediando los tiempos globales de crisis”.
De todos modos los paises centrales desarrollarán acciones para enfrentar los problemas actuales. Se estima que bajarán los precios, subsidiarán a las empresas productivas, bajarán tasas de interés, todo aquello que sirva para salir del primer paso que es la recesión. Esto sin dudas provocará un impacto importante en las importaciones pues con los precios más bajos y con cierto atraso cambiario existente hay mas posibilidades de competitividad de productos de otros puntos de la Tierra en el nuestro.
Así las cosas lo que se propone es para el caso de la región hacer uniones estratégicas para no depender de lo que ocurra fuera del mundo. “Chile es un país extra Mercosur, si lo hubiera sido podría provocar una avalancha de importaciones”, afirma Clavel.
En este esquema de negocios las estimaciones indican que algunos commodities que no son imprescindibles comenzarán a tener un menor precio. “En el comercio exterior, Argentina está ligada a China con la economía de la soja, pero también lo está a otros países. El esquema es que Argentina ha diversificado sus exportaciones y en la actualidad hay muchos países que son adquirentes de los productos argentinos”.
Es por ello que algunos economistas afirman que se tiene que profundizar el sistema de promoción de las exportaciones y de cierto tipos de restricciones. De hecho toman como ejemplo lo que hacen los países desarrollados a la hora de manejarse con productos de otros puntos del mundo y la aplicación de aranceles, dutys, barreras arancelarias y para arancelarias.
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