El Consejo de la Magistratura, incluidos los representantes kirchneristas, desestimó el mes pasado una denuncia promovida hace tres años por el actual jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, contra el juez federal de Río Gallegos, Gerardo Caamaño, actualmente de licencia.
En su denuncia, el actual jefe de Gabinete, que en ese entonces era ministro del Interior, acompañó un fax que le había enviado el por entonces jefe de la Policía santacruceña, Wilfredo Roque. Allí se decía que Caamaño se había desentendido de las instrucciones que le requirieron para actuar frente a los manifestantes.
El Consejo de la Magistratura dio por válidas las explicaciones de Caamaño referidas a que ese día ya actuaba la Justicia provincial. Y dijo que él no podía prever “ni menos aún evitar” los incidentes y agresiones a gendarmes y policías por parte de manifestantes.
La denuncia del jefe de Gabinete también mencionó que el magistrado se encontraba esa noche en el Club Británico, del que era directivo, “bajo efectos de ingesta alcohólica”. El magistrado negó la acusación y el Consejo de la Magistratura sostuvo que “tal hecho forma parte de los actos de la vida privada del funcionario”.

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