No prosperó en el Concejo la sesión de facultades a la intendenta

En 9 horas de sesión, el Concejo trató varias iniciativas de relevante importancia.
Uno de los proyectos polémicos que comenzó a debatirse fue la cesión al jefe comunal la facultad de incrementar en los próximos 12 meses el precio del pasaje del transporte urbano, lo que no pudo concretarse debido a la falta de quórum tras una fuerte discusión interna del socialismo.

El proyecto que delegaba en el intendente la facultad de incrementar el precio del boleto del transporte urbano de pasajeros no pudo ver la luz debido a una discusión interna entre ediles socialistas que no estaban de acuerdo con esta iniciativa. La oposición, aprovechando el momento en que oficialistas intentaban convencer a los descontentos de su bloque, dejó sin quórum la sesión por lo que el tema no pudo ser votado.

Esta iniciativa había tenido despacho de la comisión de Servicios Públicos gracias al voto de los socialistas, más su aliado Oscar Greppi del ARI. En concreto, el proyecto planteaba que el jefe comunal podría firmar el incremento sin que haya debate en el Concejo, pero solo en los casos en los que la brecha entre la tarifa vigente y el estudio de costos sea superior al 10%. Siendo menor, la discusión debería darse primero en comisiones y luego en el recinto, como sucede en la actualidad.

Cerca de las 23 horas, mientras la edila oficialista intentó justificar este insólito mensaje del Ejecutivo con una fundamentación un tanto tecnicista, los ediles de la oposición coincidieron en haber sentido "bronca y vergüenza" al enterarse del despacho otorgado por la comisión de Servicios Públicos. "Es algo que rompe las reglas con las que nos veníamos manejando", expresó Fernando Rosúa, quien finaliza su mandato la semana próxima y dijo no haber vivido nada similar en sus cuatro años como concejal. Asimismo, el edil del bloque "Encuentro por Rosario" pidió a Fein "repensar el modelo del transporte público ya que no resiste al sistema democrático" y afirmó a continuación que este pedido desesperado de superpoderes a último momento se debe a que "Fein no sabe lo que se viene".

Con un discurso pronunciado a los gritos, el edil Jorge Boasso fue sin dudas el más eufórico de todos. Hasta llegó a denunciar un "golpe institucional". Para Boasso este es "un intento para que haya 22 floreros, callados la boca, mientras una sola persona define todo con concentración de poder". Y agregó indignado: "¿Qué mierda somos nosotros?".

En el mismo sentido remarcó que "no hay que tender a la concentración de poder porque es antidemocrático".

Cuando la sesión estaba por terminar tres ediles socialistas -Debiasi, Alonso y Falcón- se levantaron de sus bancas, se retiraron del recinto con la intención de no apoyar el proyecto. El presidente del cuerpo, Miguel Zamarini también dejó su banca y fue a reunir al bloque entero para intentar convencerlos de la necesidad de acompañar la suba del boleto sin permiso del cuerpo legislativo, pero no lo logro ya que la oposición abandonó el recinto y dejó sin quórum el debate por la que la sesión debió levantarse.

Enojado Zamarini se encerró en su despacho y no quiso realizar declaraciones a la prensa.

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