Si bien el “enfrentamiento” entre remiseros de Comodoro y Rada Tilly por la prestación de servicio de los últimos en el ejido de los primeros es de larga data, se reactivó en estos días en función de algunas declaraciones mediáticas desde ese sector del trabajo, que llegó incluso a prevenir que se trata de “un problema que podría pasar a mayores”.
Sin embargo, el problema toma otro cariz cuando se lo analiza desde la compleja mirada del transporte. Según informó el concejal radatilense Omar Méndez (PJ), las ordenanzas admiten la habilitación de 72 vehículos del rubro y la posibilidad de ser gerenciadas por hasta seis agencias, aunque en la actualidad sólo funcionan cinco.
Aunque comparativamente la proporción flota pudiera dar la impresión de un exceso de remises en Rada Tilly, que supera por poco los 10.000 habitantes, vale destacar que allí no existe el servicio de taxis y que el único transporte público es la interurbana línea 10, de acotado recorrido en ambos ejidos.
COMODORO, EL DESTINO MAYORITARIO
Es a partir de allí que Méndez explicó que en líneas generales, de cada diez viajes que realiza un remís radatilense, siete tienen por destino a Comodoro. Es por ello que tal recorrido tiene una tarifa de $33, mientras que por el trayecto inverso, un móvil de la ciudad petrolera percibe entre $45 y $60 de acuerdo a la agencia.
Tras lo expuesto, y agregando que los radatilenses tampoco ven bien que sus remiseros trabajen en Comodoro, en función de que ello repercute en la disponibilidad de móviles en la villa, Méndez manifestó que su posición es la de que se les permita esperar en Comodoro un viaje de regreso.
Son dos los argumentos principales en que fundó tal propuesta. En primer término, aludió al orden tarifario, dado que para poder mantener el beneficio económico de los usuarios radatilenses se hace necesario que el móvil pueda efectuar el retorno con un pasajero, para que los 17 kilómetros de la vuelta no deban traducirse en una suba que afectará directamente el bolsillo del usuario.
Por otro lado, Méndez consideró que el vecino de Rada Tilly tiene además derecho a que sea un remís de su municipio quien lo devuelva a la villa. “Es un servicio contratado”, acentuó.
Es así que el edil sugirió la posibilidad de acordar con el Ejecutivo comodorense, que se fije un punto de la ciudad, alguna calle o intersección, para que durante un espacio temporal a fijar los remises de la villa puedan esperar el pedido de la agencia que los lleve de vuelta. “Eso ordenaría un poco los tantos y facilitaría el tema de las sanciones o multas en Comodoro toda vez que se detecte un móvil fuera del punto establecido” explicó.
Sin dejar de reconocer como una realidad el que la flota de su municipio comete la irregular prestación en Comodoro, pero atento a que el conflicto enfrenta a trabajadores y repercute en un sensible servicio como el transporte, el edil subrayó como importante el efectuar una convocatoria amplia, que reúna a remiseros, legisladores y referentes del Ejecutivo de ambos ejidos, para analizar propuestas que confluyan en un punto final al conflicto.
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