El concejal Fernando Maraude, del Frente para la Victoria, presentó un proyecto para impulsar el acogimiento familiar para aquellos jóvenes en situación de riesgo. De esta manera se busca una alternativa a la institucionalización, ofreciendo a los jóvenes la posibilidad de vivir en un ambiente familiar complementario y/o alternativo al suyo.
El acogimiento familiar surge ante la necesidad apremiante de evitar la institucionalización y de continuar el proceso de des-internación de Niños, Niñas y/o Adolescentes privados del cuidado parental. En el marco de una política pública acorde a la doctrina de Protección Integral de la Infancia y Adolescencia, expresada en la Convención Internacional de los Derechos del Niño y en las Leyes Nacional y Provincial del Promoción y Protección Integral de los Derechos.
Mediante el acogimiento familiar el joven recibe la atención integral que facilita en desarrollo pleno de su personalidad, contemplando en su singularidad su necesidad de afecto, educación, salud, recreación, entre otros.
El concejal del Frente para la Victoria, Fernando Maraude, expresó al respecto que “el acogimiento familiar es una medida de protección que acompaña el proceso de transformación del sistema de cuidado institucional actual. La desinstitucionalización, entre otras cuestiones, implica el traspaso de recursos de instituciones a Programas o Servicios donde se aborde la contención en ambientes familiares. Por estos motivos es fundamental el compromiso del Poder Ejecutivo”.
El tiempo de duración del acogimiento pocas veces se puede precisar, esto no debe confundirse con el instituto de la adopción ya que el objetivo es evitar (de acuerdo al espíritu de las leyes 26062-nacional- y 13298-provincial-) la Institucionalización ante conflictivas que llevan a estado de vulnerabilidad o riesgo en la infancia o adolescencia.
“Debería existir una gestión asociada, con ONGs que se encuentran ya realizando este tipo de intervención que permita evitar nuevos ingresos de niños a instituciones o acortar los tiempos de permanencia en las mismas”, agregó Maraude.
En la actualidad esta concepción de cuidado a cambiado, en el marco de la Convención de de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes y de las legislaciones de Promoción y Protección Integral. Se procura que las instituciones estatales o privadas que aún tienen a su cargo la custodia de niños y adolescentes (que por alguna razón se ven imposibilitados de convivir con su familia biológica) cumplan su función acotando los tiempos de permanencia en estas.
“La vulnerabilidad en las etapas de la niñez y la adolescencia es extrema y por lo tanto ´su trato´ ha de ser abordado con especial cuidado. Por esto y por interpretar que en la comunidad se encuentran grupos familiares dispuestos a ofrecer un espacio a quien deberá reintegrarse con su familia de origen o integrarse a nuevas familias en la condición de hijo, proponemos que el municipio se ponga a trabajar en esta cuestión”, destacó el concejal.
El sustento ideológico que funda este programa, es entender que en la sociedad está la célula que puede dar al niño o adolescente el afecto, la contención y la compañía necesarias para su desarrollo psicoemocional, en tanto se resuelva la difícil situación que le toca vivir a su familia de origen. Siendo el estado municipal quien tenga a su cargo la custodia, control, sostén y acompañamiento de esta labor.
“El acogimiento familiar debe entenderse como un acto de generosidad y solidaridad que debe ser alentado con políticas claras desde el estado. Tenemos que entender que ni la mejor institución puede brindar lo que ofrece una familia”, finalizó Maraude.

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