El legislador provincial Martín Berhongaray cree que hay que aprovechar la vacancia actual del Superior Tribunal de Justicia y reducir la cantidad de miembros a tres.
Justificó la medida en la cantidad de causas, la posibilidad de reasignar el presupuesto y en el desequilibrio institucional porque un gobernador nombre tres integrantes, la mayoría, de ese tribunal.
Berhongaray explica que su propuesta surgió luego de escuchar al ministro Víctor Menéndez, quien dijo que el STJ “no puede funcionar con sólo con tres” ministros. Recuerda que el artículo 89º de la Constitución Provincial sólo exige “un número impar de miembros no menor de tres”. El artículo 31º de la Ley 1675 Orgánica del Poder Judicial -reglamentaria de aquella cláusula constitucional- elevó a cinco la cantidad de magistrados.
“Cuando a comienzos de la década del ’90 se resolvió aumentar a 9 miembros la composición de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la sociedad sabía que dicha reforma apuntaba a conformar un Tribunal adicto y no un organismo más eficiente”, mencionó Berhongaray. “Allí comenzó la mayor crisis institucional que recuerda la historia de nuestra Corte Suprema”, dijo.
La crisis de la Corte Suprema obligó a reducir la cantidad de ministros a siete.
Ventajas
Luego del fallecimiento de Julio Pelizzari y la renuncia de Rosa Vázquez, el STJ quedó con tres de sus cinco integrantes.
“Al respecto, entiendo que no existen razones de funcionamiento o mejor prestación del servicio de justicia que justifiquen completar la conformación legal”, dice Berhongaray.
“Si se administra correctamente la competencia del STJ, no debiera significar un obstáculo que el organismo funcione con la integración que proponemos. Más aún, un Tribunal con tres (3) miembros resultaría más congruente con la estructura organizativa y funcional de una Corte local, así como con el volumen de litigiosidad de una Provincia con poco más de 300.000 habitantes”, explica. En buen romance, el diputado contradice a Menéndez, al decir que las causas son pocas y que La Pampa es una provincia chica.
Considera que esta composición “agilizaría la toma de decisiones, reduciendo el tiempo en la circulación y resolución de los expedientes”.
Dice que no debe perderse de vista que otro miembro pueda jubilarse, por lo que “se corra el peligro de que la nueva conformación se vea sospechada tras un manto de falta de independencia política”.
“Los sistemas judiciales no sólo deben ser independientes, sino parecerlo; esto es, evitar en la ciudadanía cualquier temor fundado en la falta de independencia. En suma, el contexto actual resulta óptimo para acotar la composición legal en sintonía con las recientes reformas adoptadas por distintos ordenamientos provinciales, y por la Nación”, remarca.
Berhongaray menciona que las provincias de Catamarca, Río Negro, La Rioja, San Luis y Tierra del Fuego tienen tribunales de tres integrantes.
Dice que “la percepción que tiene la sociedad respecto al poco eficiente funcionamiento de la Justicia nada tiene que ver con un Superior Tribunal integrado por 5 ó 3 Ministros”.
“Esa opinión se funda, entre otras cosas, en la ausencia de una administración de justicia que llegue en tiempo y forma para los sectores menos privilegiados, y en el hecho de que muchas veces se juegan intereses detrás de determinadas resoluciones judiciales que los ciudadanos perciben como ajenos a sus propias demandas”, afirmó.

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