La iniciativa, motivada por el caso de la joven asaltada y violada en un negocio de la peatonal santafesina, fue presentada por el edil Sebastián Pignata. Hoy sería tratada en el Concejo.
La idea de que los comerciantes cuenten con un botón de pánico, que al activarlo conecte en forma inmediata con fuerzas de seguridad y detalle dónde se está produciendo el delito, no es nueva. A principios del año pasado había sido analizada por los choferes de taxis ante la ola de robos que sufrían durante sus viajes, por parte de personas que se hacían pasar por pasajeros.
Sin embargo, la posibilidad de que la famosa tecla roja pueda ser instalada detrás de un mostrador de un negocio, podría ser analizada hoy en el Concejo municipal. La iniciativa fue del edil del bloque Producción y Trabajo (PyT), Sebastián Pignata, y se fundamenta en el caso de la joven empleada de comercio asaltada y abusada el miércoles de la semana pasada en un negocio de calle San Martín al 2.100.
La descripción del proyecto plantea la instalación de dispositivos de alarma (botón de pánico) en los centro comerciales, previa realización de un estudio de factibilidad técnica y económica. ”Creo que es una obligación y a la vez una responsabilidad tomar conciencia, asumir, y hacernos cargo como dirigentes políticos, de encontrar algunas soluciones al creciente y alarmante problema de robos y asaltos, con agresiones físicas, violaciones, etcétera, de las que nos enteramos por los medios de comunicación a diario. Si bien, no tenemos competencias, ni atribuciones legales para arbitrar los medios específicos para enfrentar táctica y estratégicamente los hechos de inseguridad que se suceden, sí estamos comprometidos en la prevención de los mismos”, expresó el concejal.
Una señal rápida
Pero además, Pignata señaló que hay experiencias que pueden ser estudiadas para que su funcionamiento sea óptimo. “La utilización del botón de pánico es una herramienta que ya se utiliza en otras ciudades como una forma de prevención frente a un potencial hecho de inseguridad o bien para comunicar una situación ya consumada. Se trata de generar una señal rápida sobre un hecho que está pasando en ese momento, sin que genere una consecuencia negativa para la persona que realiza el aviso. Este sistema ya se aplica en los taxis de nuestra ciudad, en las agencias oficiales de lotería de la Provincia de Buenos Aires y en locales de Pago de Impuestos y Servicios, Rapipago, Pago Fácil”, detalló.
Para finalizar Pignata expresó: “Creo que una primera experiencia debería darse en los comercios de nuestra ciudad. Soy consciente, de que la medida que estoy proponiendo no será una solución definitiva al problema de fondo, pero creo firmemente que es una buena forma de contribuir a la prevención de delitos”.
En líneas generales, los botones de pánico están enlazados a una central que maneja la policía. Una vez que se enciende el botón, por cualquier delito que en ese momento se esté cometiendo, la señal llega al servidor de datos de la institución. Éste ingresa al ordenador mediante un sonido de alarma en el cual aparece el código del local y nombre del propietario, de esa manera y de forma inmediata los policías actúan.
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