Cuando se construyó el “Barrio cerrado Rumencó”, las firmas propietarias del mismo, y en cumplimiento de la legislación que rige a los barrios privados, estaban obligadas a ceder al Municipio como mínimo 21.120 m2 de superficie, que debían destinarse a Área verde pública y como reserva para situar equipamiento comunitario.
“Nos interesa mucho esta idea, ya que son objetivos de una política ambiental sustentable proteger los ambientes que circundan los cursos de agua, así como ofrecer áreas naturales en los centro urbanos que puedan ser aprovechadas por todos”, expresó.
La reserva, comprenderá todo el espacio verde y público, una vez subdividida la superficie correspondiente a la reserva para localización de equipamiento comunitario.
Se deberá realizar un plan de forestación con especies arbóreas nativas, siempre respetando los arbustos y pastizales naturales, también el departamento ejecutivo deberá elaborar, un plan de manejo de la reserva, que contemple la conservación y control del sitio, y el desarrollo de actividades de investigación científica, educativas y recreativas.
“Esperamos que los colegas concejales, apoyen esta propuesta, ya que el predio en cuestión, por sus especiales características reviste un gran interés paisajístico y ambiental, ya que como ya dijimos, es atravesado por un arroyo, dispone de una presencia semipermanente de avifauna, y sumando la implantación de especies arbóreas nativas mas las ya existentes, posibilitará el desarrollo de actividades educativas ambientales de todo tipo, como contemplación de la naturaleza y observación de aves”, añadió.

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