El kilo promedia los 15 pesos en las verdulerías y 20 en los supermercados. Los consumidores puntanos sospechan que hay especulación y llaman a tener huertas familiares. ¿Cuál es tu opinión?
La suba del precio del tomate, con un kilo que en las verdulerías promedia los 15 pesos y casi 20 en los supermercados, desató la bronca de los puntanos, que ahora proponen no comprar este producto hasta que no muestre un descenso en su valor. Algunos incluso sugieren que este incremento constituye un buen estímulo para hacer un lugarcito en el patio de la casa y armar esa huerta familiar que permita alcanzar el autoabastecimiento.
Los testimonios que dejaron los lectores en la página web de El Diario de la República reflejan que a la gente no le gustó nada constatar cómo el valor de un ingrediente básico de la dieta se fuera por las nubes.
“Todos los años lo mismo, cuando no es por las lluvias son las heladas. ¿Hasta cuándo seguirán con estos versos? No compremos y que al tomate se lo coman los intermediarios”, señaló Omar.
“Este aumento me parece una locura”, afirmó Solange con indignación, quien pidió no adquirir el producto hasta que los precios bajen. En la misma sintonía fueron las palabras de Ramón Escudero. “Es simple. No hay que comprar y vamos a ver qué pasa”, sugirió.
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