La iniciativa del FreGen y la Coalición Cívica contempla disminuirles en un 50% la alícuota de la tasa a la actividad comercial. El objetivo es responder al derecho de vestimenta de quienes sufren de obesidad
El proyecto, presentado por el intebloque que conforman el FreGen y la Coalición Cívica, apunta a aquellos comercios que vendan prendas de vestir para adultos, adolescentes y niños, y propone que se respete la oferta de “todos los talles correspondientes a las medidas antropométricas femeninas y masculinas definidas por las normas IRAM 75309 y 75310”.
Para los que cumplan con la iniciativa, la primera medida que se plantea es una disminución durante 2 años del 50% en la alícuota de la tasa que incide sobre la actividad comercial, industrial y de servicios. Además, se entregaría una identificación especial por el cumplimiento de la ordenanza, y se facilitará un espacio para que publiciten sus negocios a través de un link del sitio web de la Municipalidad.
El proyecto plantea, además, que quienes cuenten con el beneficio, si no responden a la ordenanza, serán penados con montos que irán desde 100 a 1000 unidades multa. Incluso se contempla una clausura del establecimiento por hasta 5 días en caso de incumplimientos reiterados.
Derecho a la vestimenta
“El simple acto de vestirse no está garantizado en los comercios de nuestra ciudad, provincia y país. Por esta razón, quienes se ven perjudicados por esta situación deben recorrer infinidad de negocios para conseguir ropa que al menos los tape”, dice el proyecto de los concejales Eduardo Scoppa y Claudia Bringas, entre sus fundamentos. El texto agrega: “En muchas ocasiones la imposibilidad de poder obtener la vestimenta apropiada genera que las personas vuelvan con sus manos vacías y una profunda perturbación en sus vidas porque no están contenidas dentro de los estándares de modelos de indumentaria”.
Los legisladores indican que en Argentina el 52% de la población cuenta con exceso de peso, y por lo tanto consideran como “inadmisible” la ausencia de una ley de Talles que “garantice a todas las personas poder vestirse apropiadamente, accediendo en cualquier tipo de tienda al talle requerido”.
En los fundamentos de la iniciativa se da cuenta de que a diario muchas personas reclaman porque los tamaños no son los correctos respecto de lo que dicen las etiquetas y, por lo tanto, les cuesta conseguir lo que buscan.
“El Estado debe garantizar que los negocios de ropa sean inclusivos y esto implica gestar una transformación hacia una mayor apertura de talles sin que esto implique un perjuicio para el que contribuye a generar el cambio”, dicen los concejales y consideran que la propuesta es generar que los negocios apoyen a las marcas que trabajan un concepto positivo de los talles más grandes.
El proyecto habla de igualdad ante los ciudadanos en las posibilidades de acceder a las prendas que desean y plantean incluso un análisis de cómo afecta psicológicamente a aquellos que se ven discriminados por la falta de talles.
En este sentido, sostiene la iniciativa que “un ciudadano se siente integrado a su comunidad cuando puede ser parte de la misma desde distintos puntos de vista y aspectos; el hecho de conseguir vestimenta hace que el mismo no se considere apartado y relegado, por ende se siente y comporta saludablemente y está preparado para enfrentar sus problemas físicos de un modo diferente a cuando socialmente se siente en conflicto”.
Hay que recordar que no existe a nivel nacional una legislación que contemple la temática, sólo algunas ciudades y provincias lo han definido por ley, lo que no es el caso de Córdoba. Hasta que no se defina una normativa provincial, los organismos defensores de los derechos de los consumidores no tienen dónde realizar los reclamos ante la falta de prendas para todos los ciudadanos.
En este caso, la propuesta no pasa por una sanción a quienes no cumplen, sino un reconocimiento a quienes sí lo hacen. “Es necesario garantizar que quienes buscan ropa podrán encontrar la misma, recibirán un trato digno por quienes comercializan y tendrán la posibilidad de elegir entre variadas opciones”, dice el proyecto.
La propuesta del interbloque considera que “una comunidad se transforma y se hace grande cuando todos sus sectores están contenidos y sus necesidades satisfechas”. En este sentido, sostiene que el proyecto “es una manera de contribuir modestamente a cambiar una realidad de angustia a muchos ciudadanos de Río Cuarto”, incentivando el concepto de responabilidad social en los comerciantes.
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