A través de dos proyectos de ley, presentado en ambas Cámaras legislativas bonaerenses, proponen aumentar las utilidades que obtiene el Estado provincial por la actividad de los bingos fijando en un 65% el porcentaje mínimo de premios que abonarán las máquinas tragamonedas y elevando la alícuota que paga la actividad por ingresos brutos.
“Decidimos realizar este aporte porque estamos frente a una maniobra escandalosa: un negocio para pocos y una miseria para muchos. Con la modificación de utilidades que planteamos en los proyectos, el Estado pasaría a recaudar 800 millones de pesos por año por este concepto”, explicó la única representante de la CC-ARI en la Cámara alta provincial María Gainza.
Uno de los proyectos modifica la ley 14.333 para llevar la alícuota de ingresos brutos de la actividad del 8% a una tasa diferencia bajo el siguiente esquema: “grava con una alícuota del 10% sobre los Ingresos Brutos a la ´Explotación de salas de Bingo´, y una alícuota del 12% a la ´Explotación de maquinas tragamonedas´”.
La otra iniciativa, en tanto, modifica el canon que abonan los bingos al fisco bonaerense, habilita el cobro de tasas municipales y dispone que sea el Estado el encargado de controlar el sistema de verificación de las máquinas tragamonedas.
No pasa desapercibido para los observadores el destino que está teniendo esta presentación de los legisladores opositores de una organización política “en vías de extinción”, que no es otro que dirigirse hacia el corazón mismo de la interna que protagonizan los principales dirigentes del partido de gobierno.

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