“Nos proponemos avanzar hacia una firme política para preservar los recursos naturales”

Ante el crecimiento del consumo, el descenso en el nivel de reservas y la dependencia de los hidrocarburos, se presentó un programa para el desarrollo de energías alternativas.

Si algo parece caracterizar a los argentinos desde que la historia comenzó a ensañarse con su idiosincrasia, es la posibilidad de contar con todos los recursos a su alcance para lograr el desarrollo sustancial de las capacidades de la nación como tal, pero, sin embargo, no aprovecharlos y quedar rezagados en ámbitos donde resulta incomprensible tal estancamiento o involución.

En este sentido, y dado un contexto donde, a raíz del crecimiento productivo y económico, la demanda de energía tuvo un repunte significativo acompañado por una escasa inversión en la materia y la reducción de las reservas casi básicamente en el orden de fuentes hidrocarburíferas, se presentó ayer el proyecto que tiene como objeto la creación del Instituto Nacional para el Desarrollo de las Energías Renovables (INDENER).

Durante el evento, llevado a cabo en el Centro Cultural Eugenio Flavio Virla, se indicó que la iniciativa es el resultado del trabajo conjunto de los jóvenes participantes del Programa "Voluntarios al Senado de la Nación" puesto en marcha de manera conjunta por la Presidencia de la Cámara Alta y el Instituto Moisés Lebensohn en el 2010. El mismo convocó a actores de la sociedad civil para estudiar diferentes problemáticas, y a partir de ello, generar propuestas u observaciones a proyectos ya existentes.

Los autores de la normativa (Bárbara Bonelli, Santiago Rodríguez Rey y Emiliano Bastia) sostuvieron que la creación de un Instituto de estas características "constituye una firme política en pos de la preservación de los recursos naturales limitados y la ratificación del compromiso de apostar al desarrollo sustentable y a la vez rentable de alternativas para la generación de energía a partir del uso de fuentes renovables".

A partir de la meta contemplada, se resaltó la viabilidad del proyecto "preservando así los recursos existentes y garantizando la sustentabilidad y perdurabilidad de un sistema energético que se encuentra desestabilizado por los incrementos en las demandas acaecidos en las últimas décadas a partir de la expansión del sistema productivo y de los consumos particulares de la misma", relató el diputado del radicalismo por Tucumán, Luis Sacca, impulsor de la medida en el Congreso de la Nación.

Al tiempo de indicar que nuestro país cuenta con la potencialidad en territorio y condiciones climáticas para ser un pionero en esta materia, el parlamentario adujo que en la actualidad "no puede haber un plan estratégico viable y serio que no contemple las energías alternativas o renovables. Este es un proyecto maduro orientado al largo plazo, que es lo que hoy nos falta, pues nos hemos vuelto un país en donde se impone la falta de visión y siempre apegados a la coyuntura. Tratamos de instaurar una idea superadora sin banderías políticas", señaló.

Vale resaltar que, según datos cuantitativos desarrollados durante la conferencia de prensa brindada, el 25 por ciento de la matriz energética mundial está basada en este tipo de energías renovables, mientras que en el caso de la Argentina solamente es del 8,9 por ciento, por lo que el 90 por ciento restante es fruto de energías no renovables y, de ese total, el 95 por ciento responde únicamente a hidrocarburos.

Bonelli ponderó que Argentina presenta una serie de beneficios y contrariedades al momento de aplicar este tipo de esquemas, pues alegó que en lo respectivo a energía eólica, la capacidad operativa que ofrece el sur del país permite una rentabilidad económica de importancia lo que se traduce en una proyección en la creación de puestos laborales.

"Si nos abocamos al análisis de la energía solar, la misma presenta los mayores niveles de crecimiento e inversiones en el 2011 a nivel internacional. Por ejemplo, en un solo año de absorción de la Tierra de esta energía se puede satisfacer diez mil veces más la demanda actual. Argentina se encuentra en el top tres para el desarrollo de este tipo de energía. Sin embargo, en San Juan se encuentra la primer y única planta de energía solar en toda Latinoamérica que cuenta con cero pesos de subsidio", argumentó una de las autoras del proyecto.

Al tener como horizonte en el mediano plazo (siete a diez años) lograr el autoabastecimiento de petróleo y la independencia energética, precisó que en contra de dicho propósito se despliega un estancamiento estructural en el crecimiento de los niveles de reservas de hidrocarburos.

"Las fuentes tradicionales de generación de energía basadas en los combustibles fósilespetróleo, carbón y gas, que han permitido la extensión y profundización de una economía industrial diversificada, compleja y altamente eficiente en los procesos productivos durante las últimas cinco décadas, son hoy motivo de fuertes disputas en el sistema internacional debido a una multiplicidad de factores que se relacionan e interactúan permanentemente", describió Bonelli.

Entre los objetivos señalados en el proyecto, se especifica el impulso a la constitución de empresas que lleven adelante los proyectos productivos que se investiguen y desarrollen en el Instituto (su presupuesto será de 500 millones de pesos, y es la primera de una serie de tres iniciativas direccionadas en este sentido). Vinculado a ello, se consigna que el Estado tendrá una participación nunca menor al 35 por ciento en dichos proyectos, y aclara a la vez que las patentes de los productos o tecnologías desarrollados, corresponderán en un 100 por ciento al INDENER y al Estado Nacional, no pudiendo ser vendidas.

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