En la primera Convención Provincial de la UCR desarrollada por las nuevas autoridades partidarias, se aprobó la conformación de la Mesa de Acción Política (MAP), la que tendrá por función elaborar un discurso opositor uniforme contra el gobierno que conduce Lucía Corpacci.
Dura negociación
Tras un tensa negociación que mantuvieron a puertas cerradas celestes y renovadores, finalmente el castillismo colocó a Miguel Ángel Córdoba en la presidencia de la Convención Provincial de la UCR, tal como lo adelantó El Ancasti.
Las negociaciones se extendieron por más de 6 horas. Pero el conflicto se destrabó cuando el castillismo, con la ayuda de la línea Roja y el MIRA, anticipó a los brizuelistas que bajarían a la Convención con los números –con los que contaban ampliamente a partir de la sociedad tripartita- para imponer a Córdoba en la presidencia.
Los renovadores propusieron en primer lugar al ex ministro José Vega para presidir la Convención, y luego a María Luisa Moreno, propuestas que no fueron aceptadas por la línea Celeste. Entonces se propuso al rojo Gustavo Mena, como una alternativa para zanjar diferencias entre castillistas y brizuelistas. Pero la misiva no prosperó y los renovadores declinaron sus aspiraciones al borde del quiebre partidario. Con este nuevo esquema, el castillismo se quedó con la Convención de la UCR, con todo lo que eso implica en términos políticos al momento del cierre de las futuras candidaturas.
Diferencias
En medio de la negociación, los celestes reclamaron a los renovadores por un acuerdo previo: Amado David “Coco” Quintar presidente de la UCR (ante una supuesta propuesta del brizuelismo) a cambio de la conducción de la Convención. Pero los renovadores no se hicieron cargo del “Coco” y desconocieron ese acuerdo previo. Fue ahí que los castillistas cerraron un acuerdo con los rojos y el MIRA, y la disputa subió de tono. Cuando surgió la posibilidad de una votación dividida (renovadores contra celestes), Quintar amagó con renunciar a la presidencia de la UCR.

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