Es cotidiano el esfuerzo de los vecinos y ambientalistas de la zona que rodea a la Reserva Natural del Puerto. Esfuerzo o batalla –jurídica, mediática- que mantienen contra la prepotencia irrefrenable del Club Aldosivi, y la desconsideración de todos aquellos comerciantes, para quienes el área se transformó en un basural.
La Asamblea de Vecinos Autoconvocados Trabajando en Acciones por la Reserva realizó una nueva jornada de limpieza en un basural clandestino que se encuentra en los límites de ese predio del puerto de Mar del Plata, y retiró del área casi una tonelada de basura. El sitio se encuentra ubicado junto al playón de estacionamiento de camiones del Puerto, y frente al Complejo Punto Sur.
Desechos de todo tipo, desde plásticos a vidrios, desde papel hasta latas de bebidas o alimentos: todo se acumula en cantidad y frecuencia cotidiana, a caballo de la irresponsabilidad de quienes no hacen el más mínimo esfuerzo por tener una actitud ciudadana de respeto por el hábitat comunitario, y por el derecho de los demás. Los vecinos comprometidos con el tema encuentran siempre en María José Solís a alguien dispuesto a no ceder en ninguno de los frentes, hasta que alguien -léase Municipio- se ocupe del tema. Con ella conversamos.
Noticias & Protagonistas: - Tuvieron una linda jornada en medio de tanta lucha, al encontrarse con mucha gente que quiere contribuir para que la reserva del puerto tenga un espacio sin la purulencia contemporánea, ¿verdad?
María José Solís: - Si, tuvimos un encuentro en el marco del programa “Clean up the World” (A limpiar el mundo) que es internacional. Lo hacemos todos los años, uno se puede anotar en esta ONG avalada por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), y luego mandamos la información de lo realizado. En todo el mundo, en 130 países, 130 millones de personas hicieron lo mismo: una jornada de limpieza. Es una acción directa porque juntamos la basura y la sacamos, pero también se suma el trabajo de concientización.
N&P: - ¿Juntaron mucha basura?
MJS: - Nada menos que 150 bolsas de consorcio, mostrando así que todos juntos podemos. Lo sacamos de un microbasural clandestino que se encuentra enfrente de un complejo gastronómico y deportivo muy conocido, cerca del puerto, frente a la Reserva. Y el punto es que la basura fue generada en ese lugar; encontramos platos, remeras y folletos con su logo: “Punto Sur”. Fue la VII jornada realizada en el mismo lugar: con anterioridad fuimos amablemente a avisar, y les dejamos varias notas pidiendo apoyo y donando bolsas que compramos nosotros. Ellos afirman que no las recibieron, que no saben nada. Nosotros fuimos varias veces, pero no nos quieren atender; por eso ahora lo vamos a informar a la población con su nombre incluido. Ni siquiera los estamos acusando, simplemente decimos la verdad: que la basura fue generada allí y que no queremos que vuelva a suceder.
N&P: - Al caminar por Alem, se puede observar que la vereda del Golf es un basural inmenso. No entendemos por qué la gente del Golf no se ocupa: es como no barrer la basura de su vereda porque uno no la tiró.
MJS: - Bueno, eso es lo que nosotros decimos: si no nos quieren ayudar que no nos ayuden, pero que asuman una verdadera responsabilidad social empresaria. Que al menos se ocupen de que la disposición final de su basura sea correcta. En definitiva: que limpien su propia mugre.
N&P: - ¿Qué pasa en Costa Azul?
MJS: - Lo que sucede allí es que su gran canasto está hasta la mitad desde hace meses, lleno de cosas sueltas en bolsas rotas. Hay botellas, cartones, etc. Cuando viene el camión de la basura se lleva las bolsas enteras y tienen razón, no se va a poner el muchacho a juntar las cosas sueltas que a lo mejor las rompió un perro. Nunca tienen el canasto vacío: está medio lleno sólo de botellas. Ellos afirman que les rompieron la tapa del canasto, pero podrían reponerlo, ¿no? El problema es que tampoco nos atienden
N&P: - Muchas veces nos quejamos de la suciedad de la ciudad, pero la generamos nosotros. Hay una inconducta social. Mario Dell´Olio decía que están intentando hacer un grupo integrado entre distintos sectores de la comuna para tener mayor control. Nos consta que hay lugares que enviaron palas mecánicas, equipos de limpieza, y a los cinco días está todo igual.
MJS: - Hay lugares donde hacemos limpieza de hormiga. Si uno mete máquinas tiene que sacar la vegetación, y no queremos que eso suceda. Pero mucha vegetación creció encima de la basura; cuando empezamos a limpiar vimos que había hasta que desenterrar raíces nuevas de los árboles que salieron debajo de la basura.
N&P: - ¿Hay algún cambio de actitud real de la comuna por el tema del club Aldosivi?
MJS: - No. La resolución 193 del Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentable (OPDS) expresaba que levantaban la clausura porque el club afirmaba que no haría un estadio. Entonces, era el municipio quien tenía que hacer algo. La semana pasada se puso a cargo, pero hizo la mitad: sólo una parte de lo que dice la ley 11723, que es reclamarle la presentación del estudio de impacto ambiental. Artime a mí, en la cara, me dijo que no iban a parar las obras por un problema de jurisdicción.
N&P:- Pero ¿qué dice la ley?
MJS:- La ley dice en el artículo 23, que si las obras empezaron sin la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), según el documento que surge de la evaluación, la obra no puede continuar. El club está retrasado 25 meses en presentarla, y el municipio ahora le dio 16 días más para que entregue el estudio; si lo aprueban, le darían el DIA, pero las obras siguen en marcha mientras el club está intimado. Tienen que cumplir con todo: el club cambio el alambrado perimetral y para eso cortó vegetación, mientras el municipio dice que no sabe. Artime dijo que iba a preguntar. ¿Cómo “preguntar”? Desde su lugar de funcionario, ¿no debería “saber”?
N&P: - Es la misma gestión que sacó adelante la ordenanza que afirma que quien construye por encima de lo permitido debe demoler todo. Una gran distancia, ¿no?
MJS: - Es curioso. Greenpeace mostró una campaña en la que apoya a la Reserva; pidió ayuda al Senado de la Provincia de Buenos Aires a través de un proyecto de la senadora Di Rado que busca declarar el predio “Reserva Provincial de Objetivo Educativo”. Pero ese proyecto todavía no fue votado. Y antes de lanzar la campaña, la gente de Greenpeace presentó al Concejo Deliberante una nota donde pide que también lo apoyen desde la ciudad, lo que implicaría que mandaran una cartita de cuatro renglones solicitando ayuda a los senadores. Los senadores pueden ignorar el pedido, pero como gesto sería muy bueno. Sin embargo, el bloque de Acción Marplatense lo rechazó, aunque los otros lo aceptaron. Parece que lo que quieren es que la Reserva se transforme en una zona industrial. Pero entonces, que hablen claro.
Hablar claro
Para quienes están en la actividad portuaria y la ven como núcleo de la vida de Mar del Plata, estas cosas no debieran suceder. Pero la verdad es que poco se hace para poner el mismo puerto en capacidad operativa. De hecho, los barcos siguen encallando y cada vez son de menor calado. Si en realidad dijeran que es el espacio único de expansión del puerto…
“Bueno, pero que lo digan –reclama con énfasis María José- Pulti, cuando era concejal, voto y aprobó la ordenanza 7927/90 creando una reserva natural. Ahora no quiere que tenga lo que tiene que tener, y la deroga. Que lo diga, que hable con la verdad, que explique por qué, y dentro del marco de la ley, presentando el consorcio un proyecto pasando por el proceso de evaluación ambiental”.
Que se mueran
En ese proceso al que alude la entrevistada, hay una parte de audiencia pública. “Si la gente vota que la reserva se tiene que ir, bueno, la perderemos”, aclara y agrega con dolida ironía: “Que los pajaritos se vayan, que las plantas se mueran, no sé, pero que sea algo transparente. Que digan lo que quieren, que tengan lo que tienen que tener”. Quizás, lo que quieren es hacer un polo industrial.
“En el marco de la ley, lo lamentaré –reconoce Solís-, yo y mucha gente. Las propiedades serán depreciadas, habrá más olores, menos oxígeno, seguirá el déficit de espacios verdes que según la OMS debería ser 11 m2 por persona y en Mar del Plata tiene 0,46. ¿Eso quieren? Bueno, pero que lo hagan de frente y como lo manda la ley”.
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