En la provincia de Buenos Aires todavía quedan 877 personas evacuadas. Los municipios más castigados hasta ayer eran La Matanza, Arrecifes y Pilar. "La situación está controlada, mientras no llueva. El agua está bajando más lento de lo previsto y ante las nuevas posibilidades de lluvia hay gente autoevacuada", informó a LA NACION Luciano Timerman, titular del Consejo Provincial de Emergencia (CPE) de la provincia de Buenos Aires.
Timerman explicó: "Como no ha llovido y las aguas han seguido bajando, estimamos que la gente pueda ir limpiando sus casas y después lentamente ir retornando. Pero además estamos viendo para que los chicos de esas escuelas donde funcionan los centros de evacuados mañana [por hoy] puedan volver a clases".
Con relación al anuncio de nuevas lluvias esta semana, afirmó que no se espera que sean tan fuertes y dijo que las áreas de Defensa Civil de los municipios están atentas para ir midiendo hora por hora si el río crece o no. "Si la gente misma ve que el río está creciendo, se debe hacer lo mismo que se hizo esta vez, una evacuación preventiva, para poder evitar víctimas fatales o que la gente pierda las cosas", remarcó.
Funcionarios bonaerenses coincidieron en señalar que en varios lugares -Pilar y Arrecifes, entre ellos- el número de evacuados es fluctuante porque se producen bajadas de las aguas parciales que permiten a los pobladores volver a sus casas por unas horas, pero luego tienen que dejarlas, debido a nuevas crecidas.


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