Establece multas y el cierre de los medios que publiquen ideas discriminatorias.
“Por fin, aprobamos una ley contra el racismo, una ley para acabar con el racismo y la discriminación”, dijo Morales tras estampar su firma en el texto en el Palacio, ante sus ministros, diputados y senadores y representantes de movimientos afines.
La norma fue promulgada horas después de que el oficialismo que controla el Senado aprobara la ley, en medio de protestas de la oposición, cuyos legisladores asistieron a la sesión vestidos como presidiarios .
El artículo 16 de la norma establece sanciones económicas e incluso el cierre de medios que publiquen lo que el Gobierno considere “ideas racistas y discriminatorias” y el 23 fija que los periodistas y dueños de medios acusados de racismo no podrán acogerse a fuero alguno al ser procesados.
Sobre las quejas de los medios y los periodistas que aseguran que esos apartes de la ley coartan la libertad de expresión, Morales dijo que ésta “está garantizada” y lamentó que muchos profesionales de la prensa se escuden en ella para la “ofensa y la humillación”.
El director ejecutivo de la Asociación Nacional de la Prensa (ANP), Juan Javier Zeballos, dijo que “ha sido doloroso ver a los senadores ignorar el clamor de los periodistas, del pueblo, de organismos internacionales para consumar el entierro de la libertad de expresión”.
La ANP asocia a los directores de diarios de Bolivia que el jueves realizaron de forma casi unánime una protesta inédita al publicar sus tapas en blanco y con un mensaje único: “Sin libertad de expresión no hay democracia”.
La ANP ha anunciado que recolectará firmas de la población para pedir al Congreso un referendo sobre la vigencia de esos dos polémicos artículos que consideran una “mordaza” para la prensa.
Tras la promulgación, la Confederación Sindical de Trabajadores de la Prensa de Bolivia ratificó su rechazo a la norma. El secretario ejecutivo de la CSTPB, Pablo Zenteno, dijo que la organización está preparando una queja ante la Organización de Estados Americanos y pedirá al relator de la libertad de expresión de la ONU que interprete la norma, ya que en su opinión viola la Constitución boliviana.
“Con la promulgación de esta ley, se ha embargado la voz y elpensamiento de todos los ciudadanos”, dice un manifiesto de los periodistas bolivianos.
Zenteno y más de medio centenar de periodistas levantaron la huelga de hambre que iniciaron esta semana. Ellos explicaron que no se oponen a toda la ley, porque también están contra el racismo, sino que les preocupa que quien decida sobre los artículos polémicos sea Morales, que acusa de racistas a quienes se le oponen o le critican.

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