Distintas asociaciones de defensa de los animales comenzaron a promover esta iniciativa previo a las celebraciones de fin de año. La campaña, que inició a medidados del mes de noviembre, busca concientizar a la comunidad sobre el sufrimiento de las mascotas por el uso de cohetes y petardos.
Miriam, como tantas otras personas, se unió a esta campaña para “concientizar a la gente sobre lo dañino que es para los animales el uso de la pirotecnia”.
“La gente tiene que comprender que ellos tienen miedo, que lo pasan mal y que no entienden que para nosotros todo ese ruido sea un juego”, explica la vecina de Monte Grande.
La campaña “Digamos No a la Pirotecnia”, tiene fundamento en la protección de las mascotas, teniendo en cuenta las miles de desapariciones de animales que año a año, huyen desorientados por el ruido que generan las bombas de estruendo, bengalas, artefactos como el llamado “tres tiros” o “rompe portones” que aún hoy se utilizan y que terminan siendo atropellados o quedan en situación de calle.
“Los perros y gatos son cuatro veces más sensible a los sonidos que nosotros. Los gatos además son más nerviosos por lo que el estrés que les produce es mucho mayor, hay que comprender que para nuestras mascotas son momentos de gran angustia”, explican los propulsores de esta campaña, quienes además señalan que muchos animales pierden el control de sí mismos: “Algunos perros se alteran y muerden. Pensar en nuestra mascota es pensar en toda la familia, de esta forma todos podemos pasar unas navidades más tranquilos”, aseguran.
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