Promover industrias que provean insumos básicos

Las actuales circunstancias económicas del mundo permiten apreciar un desenvolvimiento desigual de la crisis, que muestra un escenario que siempre se abordó desde la historia económica cuando se estudió el sistema capitalista mundial, particularmente de lo que ocurrió en el siglo XX y de lo que ha transcurrido en el presente.
Así sucedió en relación a la crisis de 1929, momento en el cual los Estados Unidos de Norteamérica y Japón se desarrollaban a un ritmo sostenido, mientras que Inglaterra y Francia declinaban, Alemania sufría las consecuencias del Tratado de Versalles, que le imponía condiciones humillantes de control de su economía, como consecuencia de haber perdido la Primera Guerra Mundial , cuyo crecimiento era muy bajo.

En la actualidad lo que sucede es que un grupo de países, llamados emergentes, que comprende a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (Brics), crecen a tasas muy superiores al resto, aún en el vendaval de la crisis.

Por su parte potencias como EE. UU. y algunos países de la Eurozona , continúan con graves problemas para recuperar el nivel de su actividad, del empleo y resolver el problema del endeudamiento estatal. La crisis tiene como epicentro la Eurozona y en el caso de Grecia estamos en presencia de un “salvataje” cuyo costo es la pérdida de su soberanía, en razón que la ejecución de su presupuesto y el gasto público serán auditados por las autoridades del Banco Central Europeo.

En nuestro país uno de los temas que ocupa la agenda económica nacional es el relacionado a la política en materia de importaciones. El Gobierno, a partir de febrero, restringió severamente las importaciones de insumos utilizados en diferentes industrias cuyo destino es el consumo interno y la exportación, tal vez el más sensible está vinculado al uso de drogas medicinales, que no se producen en el país y cuya importación es necesaria. En la mayoría de los países la crisis mundial obligó a tomar medidas de carácter proteccionista en función de preservar la Balanza Comercial y la disponibilidad de divisas, en el caso argentino, tal decisión, debería estar acompañada de la implementación de políticas de recreación de la industria nacional, la que se viera disminuida por las políticas aplicadas en la década del noventa, que significó que la cantidad de establecimientos industriales manufactureros de las más diversas ramas de la producción, bajara de 125 mil a 85 mil empresas, según datos de los Censos Económicos que estudian el período, es decir que desapareció el 36 % de las industrias, principalmente pequeñas y medianas.

El Gobierno nacional necesita retener la mayor cantidad posible de divisas en función de las obligaciones de pago de la deuda pública, por lo que además debió también tomar medidas para evitar la salida de capitales que provienen de las ganancias logradas en nuestro país por multinacionales con matrices en países centrales.

En este contexto la provincia de Jujuy enfrenta el desafío de implementar políticas de promoción y creación de industrias vinculadas a la provisión de insumos básicos destinados a las empresas afectadas por las restricciones a las importaciones, es decir que se trata de un momento que representa una oportunidad para sustituir las importaciones que propendan a incorporar manufacturas que hoy no producimos, tal planificación se encuentra en el área de la producción.

La noticia más destacada en relación al sector agropecuario de nuestra Provincia es la reunión de la Federación Argentina de Productores Tabacaleros, a fin de unificar los planteos ante las autoridades nacionales en pos de regularizar la remisión de los recursos del Fondo Especial del Tabaco. El otro hecho significativo fue la designación del directorio de Jemse (Jujuy Energía y Minería Sociedad del Estado), quien tendrá a su cargo la exploración y explotación de los recursos hidrocarburíferos, mineros y energéticos de Jujuy, que le reporten el mayor beneficio posible al Estado Provincial.

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