La crisis financiera internacional es tema recurrente en la agenda de políticos, empresarios y trabajadores. Su impacto sobre la ciudad es incierto, presentándose como una oportunidad para impulsar la constitución de clústers económicos que garanticen el empleo en Mar del Plata.
La historia económica nos indica que no existe una única receta que pueda aplicarse en cada sociedad. Solo se sabe que las crisis forman parte del sistema y, durante las mismas, el sector privado no tiene incentivo de producir, ni de generar empleo. El Fondo Monetario Internacional no ha logrado impulsar medidas que se hayan traducido de manera efectiva en una recuperación de las economías nacionales de los países emergentes ni de los países desarrollados. Lo peor no es cometer un error sino justificarlo.
El proceso de recuperación argentino experimentado desde el 2003 es ejemplo en el mundo, así quedo demostrado en la reciente apertura de la Asamblea General de la ONU. Sin embargo, es responsabilidad de todos los actores políticos y económicos trabajar para volverlo sustentable en el tiempo. La historia de los ciclos económicos argentinos nos indica que cada 10 años se sucede una crisis. A veces motivada por variables externas, pero en otras ocasiones por factores internos.
Argentina y el mundo
En la Asamblea Anual del Fondo Monetario Internacional, el delegado por el Cono Sur, el chileno José de Gregorio, afirmó que la economía argentina no esta en crisis en comparación con los problemas de crecimiento de los países avanzados. Estos se encuentran en un clima de altas tasas de endeudamiento, estancamiento y desempleo. Argentina se encuentra en un 80% de utilización de su capacidad de producción, con un 6,9% de desempleo y un crecimiento estimado cercano al 8% para 2011.
La actividad industrial creció en lo que va del año un 8,3 por ciento traccionado por la industria automotriz, la metalmecánica, química y los minerales no metálicos asociados a la construcción en conjunto con los commodities agropecuarios. El sector que más aportó al crecimiento de la manufactura en los últimos años fue el automotor, motivado por el aumento en la demanda local y las ventas a Brasil.
En lo que respecta al comercio exterior en los primeros ochos meses del año, las exportaciones alcanzaron 55.594 millones de dólares contra 48.497 millones de dólares de importaciones, generando un saldo favorable en la balanza comercial de 7.098 millones de dólares. El país espera superar los 80.000 millones de dólares en las exportaciones del 2011. El Mercosur concentró el 23% de las exportaciones y el 30% de las importaciones. La devaluación del real en Brasil desde Julio acumula un 19%, y empieza a generar problemas dado el déficit comercial de 2.772 millones de dólares que retroalimenta. Cabe resaltar que Brasil es además el principal socio comercial de Mar del Plata, al ser el destino que concentró en el primer semestre, el 25,85 % de exportaciones del sector pesquero local. En dicho período la Aduana marplatense exportó al mundo un total de 431.675.179 millones de dólares. Si a Brasil le va mal, le va mal a la ciudad.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT), espera que a lo largo del 2011 el desempleo mundial continúe elevado, cercano al 6,1 %; con índices mucho más altos en Europa. Sin embargo el principal problema común es el desempleo juvenil, que dobla el promedio mundial. Una realidad que se hace presente en Mar del Plata y el resto del país.
Matriz estratégica productiva local
Los sectores económicos que movilizan la economía marplatense están concentrados en el turismo, la pesca e industria naval, la industria textil, las actividades agropecuarias, el comercio y la construcción entre otras ramas. La articulación y complementariedad estratégica mediante clústers de estos sectores es la mejor manera de proteger y potenciar el proceso de crecimiento que la ciudad viene experimentando, al ritmo de la nación y la provincia, desde el 2003.
Un clúster es una concentración de empresas, instituciones y demás actores, relacionados entre sí por un mercado o producto, en una zona geográfica relativamente definida, y que generan un polo de conocimiento especializado con ventajas competitivas.
Un ejemplo a destacar y, que aún tiene mucho potencial por desarrollar, es el clúster estratégico portuario de Mar del Plata. El mismo es el responsable de más de 15.000 fuentes de trabajo directas, y 85.000 indirectas. Su articulación contempla las actividades vinculadas con la pesca, la industria naval, la defensa nacional, el comercio exterior, el turismo, el deporte y la educación a través de la Universidad Tecnológica Nacional.
Mar del Plata forma parte del complejo industrial argentino, destacándose el rol de sus tres astilleros SPI SA, Astillero Federico Contessi y Astilleros Mar del Plata, además de sus múltiples talleres navales. En los últimos años se viene posicionando como polo de reparaciones en Sudamérica más allá de puerto pesquero. El astillero SPI ya recibió este año un buque procedente de la empresa brasilera Petrobras, principal socio comercial argentino. La transferencia de tecnología y conocimiento a través de la universidad, ha logrado posicionar a ésta como uno de los centros de formación más importantes de ingenieros navales y profesionales del sector, del país.
Por otro lado, el Consorcio Portuario Regional avanza en conjunto con la Dirección Nacional de Preinversión (Dinaprei), en el desarrollo de los planes de ampliación de su capacidad para construir más muelles disponibles para la pesca, la industria naval y el comercio exterior con obras cercanas a los 300 millones de pesos. El Consorcio Público Escollera Norte esta pronto a culminar las obras de la primera Terminal de Cruceros bonaerense gracias a un convenio firmado con el Ministerio de Defensa de la Nación, potenciando así el turismo nacional e internacional de la región.
Mar del Plata fue la más castigada en materia de desocupación como consecuencia de la crisis del año 2001. Mientras en el país había un 18% de desocupación, aquí el índice era del 23%, esto es 70.000 marplatenses sin empleo. El índice oficial del segundo trimestre en el conglomerado Mar del Plata-Batán marco un 11% de desocupación contra el 7,3% nacional, un aumento de casi tres puntos respecto al mismo período del 2010. Sin embargo, al ser una ciudad en donde el turismo se presenta como la principal actividad económica, es de esperar se revierta en el verano. Pero, ¿se generan nuevas empresas que no dependan del turismo estacional?
La acción del Estado para apoyar estas iniciativas es fundamental. Un ejemplo es la ley de promoción industrial de la provincia que contempla exenciones impositivas, en conjunto con el impulso al crédito, hacia los sectores estratégicos de la economía local.
Más allá del resultado electoral de octubre, todos los sectores políticos y económicos de la ciudad, deben tener como objetivo garantizar que cada uno de los 291.000 vecinos que conforman la población económica activa de la ciudad, puedan llevar un salario a sus familias a fin de brindar sustentabilidad al modelo de desarrollo económico-social iniciado.
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