En su última sesión ordinaria el Senado de la Provincia convirtió en Ley el Proyecto por el cual se da impulso a la promoción de cultivos destinados a la fabricación de biocombustibles.
Este régimen se aprobó en consonancia con la Ley Nacional Nº 26.093 que establece el Régimen de Regulación y Promoción parta la producción y el uso sustentable de biocombustibles. Ahora el Senado pasó la ley al Poder Ejecutivo Provincial para su promulgación.
Producir tártago, jatropha, colza o moringa en el suelo salteño evitará que se use soja o girasol para los biocombustibles, manteniéndose su valor alimentario.
Se estableció que el Régimen de Promoción tendrá una vigencia de quince años y los beneficiaros serán exentos del Impuesto a las Actividades Económicas o el que en el futuro lo sustituya, en relación a los proyectos promovidos; exención del Impuesto de Sellos, reducción del canon de riego, por ejemplo.
Uno de los artículos aprobados contempla que la autoridad de aplicación, en este caso el Ministerio de Desarrollo Económico, deberá priorizar los proyectos de pequeños y medianos productores, también dará preferencia a aquellas zonas que presenten mayor concentración de minifundios.
Sobresale el tártago
En el caso del tártago es indiscutible que como herbácea crece en los costados de las rutas del norte provincial. Su producción en escala está asegurada, además de su rendimiento, es importante para la rentabilidad de los pequeños productores. En los fundamentos del proyecto de ley que fuera impulsado por el diputado provincial Cristos Zottos (San Martín-PRS) se destaca que el tártago tiene un tenor de aceite en su semilla del orden del 48% y la productividad media es de 1500 kg/ha.
El período de siembra del tártago va de fines de septiembre, todo octubre y noviembre hasta mediados de diciembre, después del cual el rendimiento decae.
El tártago es mejor que otros productos para la fabricación de biocombustibles, ya que el contenido de aceite de la semilla del tártago es de entre 47 y 49%, y su rendimiento industrial es de 40 a 43% de aceite crudo, y de unos 50 a 55% de expeler que se emplea como excelente abono orgánico.
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